El susto ya pasó. Ayer a las 14 le dieron el alta médica y el arquero de Trinidad, Andrés Lavorante, volvió a su casa después de la bomba de estruendo que tiró la barra de Unión y que estalló cerca de su oído en el partido del suspendido del domingo. "Todavía tengo zumbidos y cuando hago movimientos bruscos me mareo", dijo el jugador. Por su parte el especialista en nariz, garganta y oído que le revisó, Leonardo Nefa, afirmó que "no se le vio nada grave, como una fractura, y no tiene perforada la membrana fibrilar, lo que no descarta que pueda tener mareos y zumbidos".
Luego lo derivaron a una fonoaudióloga, Sara Viver, quien le realizó una audiometría tonal, logo audiometría, timpanometría e impedancia audiometría. Son estudios funcionales para determinar si tiene o no molestias internas por intensos ruidos.
"Me siento un poco mejor. Puedo oír bien. El médico Nefa me dijo que tengo que hacer reposo y debido a los zumbidos y mareos me dijo que no sabe cuando voy a volver a jugar. Depende de la mejoría, porque el aturdimiento me puede quedar por un tiempo", aclaró el arquero, quien agregó que no pasó una buena noche el domingo, porque "me costó dormirme. Me molestaba escuchar cualquier ruido intenso".
Dejando un poco de lado su salud el arquero el día después de lo sucedido, leyó los diarios y no le gustó para nada las opiniones de los jugadores de Unión, que dijeron que Andrés estaba haciendo teatro.
"Me molestaron las opiniones de los jugadores de Unión, en vez de preocuparse por la persona, dijeron que yo simulé. No fue así, quizá fue un momento de calentura. Tengo la conciencia tranquila y nunca fingí en mi carrera", señaló Lavorante.
Andrés contó que ya le venían tirando petardos y que cuando explotó el último, el causante de todo, se desplomó y desmayó por completo, "Ya me habían tirado antes dos petardos y explotaron lejos, por suerte. Después sentí la bomba de estruendo que estalló cerca de mi oído izquierdo, ahí me desmayé y no recuerdo más nada hasta que me subieron a la ambulancia. Ahí los médicos me hicieron volver en sí, me preguntaron como me llamaba y yo les respondí bien. En ese momento estaba algo conciente, pero aturdido y con mucho dolor de cabeza".
