"Quiero mandar un mensaje bien claro a mis fans: no deben creer nada de lo que oyen y escuchan. Se crean tantas cosas alrededor de mi persona que no estoy para salir y aclarar nada. Sería caer en su juego y mañana pueden inventar otra cosa. Tengo que ser inteligente". Tras cinco meses de incertidumbre sobre su estado de salud, un Luis Miguel más vivo que nunca, hizo su reaparición en el lujoso hotel Caesars Palace de Las Vegas -en el primer minuto de ayer, hora argentina-. El motivo de su regreso al universo mediático tuvo una razón: el lanzamiento de un nuevo álbum que lleva por título su propio nombre y cuyo corte, Labios de miel, alcanzó el número uno de los chart en varios países, desde su lanzamiento el 3 de agosto.
De acartonada amabilidad, esculpido cabello e impecable traje oscuro, nívea camisa y corbata a rayas; el bronceado astro -que atravesó el umbral de las 4 décadas el pasado 19 de abril- renació entre las cenizas como el Ave Fénix.
En una conferencia de casi una hora de duración -a la que acudieron unos 80 medios de todo el mundo y no se permitió el registro de imágenes-, El Sol de México se mostró distendido. Sin embargo, con tajante: "Prefiero no tocar mi vida personal", esquivó el tema de la posible reconciliación con su ex pareja, la presentadora cubana de TV Daisy Fuentes; y sobre sus hijos Miguel (de 3 años) y Daniel (de 2), fruto de su fallida relación con la actriz Aracely Arámbula.
Las especulaciones que trascendieron acerca de una supuesta liposucción, a raíz de la que -incluso- circuló que había fallecido; fue un tema que sí aceptó tocar, breve y conciso claro.
"Que los medios aclaren lo que inventan. Estoy encantado de estar vivo", dijo entre risas, sin confirmar ni desmentir los hechos y prometiendo "muchos años más de música".
Gracias a la vida
"Mucha gente dijo de mí que estaba más allá, pero estaba en Bora Bora", ironizó quien hará su retorno a los escenarios el 15, 16, 17 y 18 de este mes en el Colosseum del Caesars Palace.
"Les agradezco el cariño y apoyo que he recibido en este tiempo. Es lamentable lo creado por los medios para vender revistas y subir las audiencias", añadió.
Y cuando se le consultó si cambiaría algunos de sus hábitos si supiera que la muerte le llegaría en un año, solamente contestó: "No cambiaría nada de mi estilo de vida. Mi vida es intensa y yo soy apasionado".
Así, el divo de hits como La Incondicional y Fría como el viento también le restó importancia a la edad. "Vivimos demasiado en el futuro o siempre recordando. La idea es disfrutar el presente, vivirlo plenamente. La vida es un milagro y un privilegio. Hay que disfrutar cada instante", declaró en base a sus prioridades.
"Hacer lo que hago es mi terapia, lo que me da energía. Mi gasolina es el cariño de la gente", comentó el cantante que no dejó de dedicarle palabras a su país y la "lamentable situación" que vive.
"Mi país tiene cosas bellísimas. Siempre digo que México es más grande que sus problemas. Hay que tratar de dar a la gente lo bello de nuestro país. Como Miss Universo -Jimena Navarrete, de México-, guapísima por cierto. ¡Propongo un canal de buenas noticias!", exclamó con una idea clara: "Quiero hacer reír, hacer disfrutar y motivar a la gente".
Pero, una vez más, como desde hace casi 30 años, Luismi se inclinó por continuar manteniendo su intimidad en el más absoluto secreto.
