No obstante la decisión de licitar el Túnel de Agua Negra, en los próximos meses, según acordaron las presidentas Cristina Fernández y Michelle Bachelet, en el reciente encuentro binacional, es trascendente la apoyatura estratégica instrumentada por el Gobierno de San Juan. El respaldo político acordado por el gobernador José L. Gioja con con su par santafesino, Antonio Bonfatti, para potenciar tanto la licitación del paso cordillerano, como la ejecución de un nuevo puerto de Santa Fe, tiende a reafirmar con proyectos de infraestructura la concreción del Corredor Bioceánico, de Brasil a Chile, por territorio argentino, verdadera premisa del nexo San Juan con Coquimbo.
De allí la importancia de buscar el respaldo de las autoridades de las provincias de Córdoba, Entre Ríos y Corrientes, de los gobiernos de la IV Región de Chile y de la ciudad brasileña de Río Grande Do Sul, para involucrarlas en la obra del túnel y de los enlaces carreteros apropiados para la interconexión internacional, caso de la nueva ruta 150 entre Valle Fértil y Jáchal.
Los intereses locales en juego potencian el proyecto conjunto porque se integran vías de comunicación terrestres y fluviales, íntimamente relacionadas con la economía regional y con las exportaciones a los mercados del Sudeste Asiático, a través del puerto chileno de Coquimbo, con capacidad ociosa y operable todo el año. También para la ruta viceversa, de manera que las cargas del Pacífico lleguen rápidamente a la Argentina y Brasil.
La estrategia regional es también una buena herramienta política ante posibles interferencias del eje Buenos Aires-Mendoza-Valparaíso que vienen monopolizando vínculo comercial internacional.
