Buenos Aires, 6 de mayo.-Como cada año en alguna de las primeras noches de mayo, ese espectáculo natural que es el cielo tuvo preparada para la madrugada de hoy una función especial. Entre las tres y las siete de la mañana hubo una lluvia de estrellas fugaces particularmente torrencial y relacionada con el famoso cometa Halley.
El fenómeno, que fue mucho más perceptible desde zonas rurales con poca iluminación artificial que en las grandes ciudades, se conoce como Eta Acuáridas, y es en rigor una lluvia de meteoritos.
Para observar este show natural no fue necesario instrumental alguno. Alcanzó con mirar las estrellas a cara limpia, desde un lugar lo menos iluminado posible.
Los especialistas recomendaron ponerse cómodos y dirigir la vista hacia el punto más alto del cielo (perpendicular al suelo), allí donde el firmamento está más oscuro.
La observación de este acontecimiento no presentaba ningún riesgo para la salud, y resultaba más efectivo percibirlo sin usar un telescopio , ya que ese instrumento abarca zonas reducidas, cuando las estrellas fugaces aparecen en cualquier momento, en amplios sectores del cielo.
La lluvia está ocurriendo desde hace ya algunos días, pero fue en las primeras horas de hoy cuando alcanzó su mayor intensidad y fue más visible.
La lluvia de meteoritos Eta Acuáridas se produce a comienzos del mes de mayo de cada año, cuando la Tierra cruza la órbita del famoso cometa Halley, una franja en el espacio sembrada de diminutas partículas que el cometa va dejando a su paso.
Cuando esos cuerpos ingresan a la atmósfera terrestre, a velocidades que pueden superar los 100.000 kilómetros por hora, entran en combustión por la fricción con el aire y, aunque esa incandescencia se produce a unos 90 kilómetros del suelo y las porciones de materia involucradas tienen el tamaño de un grano de arena, se produce un brillo que se percibe desde la Tierra.
A lo largo del año ocurren varias lluvias de meteoros (más de 30), pero la lluvia Eta Acuáridas es una de las que ofrecen el mayor espectáculo para los que se animen a quedarse en vela y a desafiar el frío de la madrugada.
