Las nuevas autoridades de Río Gallegos, tras la renuncia del intendente Raúl Cantín, iniciarán hoy un relevamiento de las finanzas municipales y, en medio del conflicto con los empleados de la comuna, advirtieron que ‘no hay soluciones mágicas‘. El concejal kirchnerista Pablo Grasso, quien asumió como intendente interino de Río Gallegos, señaló que ‘hay entusiasmo de poder revertir la situación, en el marco del diálogo y poder acercar las partes‘. Pero, alertó que ‘no hay soluciones mágicas‘ para resolver el conflicto con los trabajadores municipales que hoy cumple 122 días de paro.

Grasso también criticó la renuncia de Cantín por la ‘irresponsabilidad de dejar el cargo a esta altura del partido, sabiendo las repercusiones nacionales y todo lo que puede llegar a significar‘. ‘Acá no hay soluciones mágicas y cada uno debe arreglar su casa con lo que ingresa y sabiendo cómo se administra. Vamos a tratar de hacerlo dentro del municipio para el bienestar de toda la población‘, resaltó el edil y candidato a intendente en las próximas elecciones.

Ante el reclamo salarial del 15% que encabeza el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de la paritaria de 2014 resaltó que ‘no podemos dar bajo ningún punto de vista un aumento salarial hasta que no terminemos de ordenar las cuentas del municipio‘.