Trece personas, entre ellas seis mujeres y un niño de dos años, fueron asesinadas ayer a tiros en una aldea serbia a unos 50 kilómetros al sur de Belgrado en una aparente venganza familiar, según informó ayer el director de la policía local, Milorad Veljovic.
En declaraciones desde el lugar de los hechos, Veljovic dijo que doce personas murieron en el acto y otra falleció en un hospital de Belgrado. Además, dos personas resultaron heridas de gravedad por el supuesto autor del crimen, un hombre sexagenario sin antecedentes policiales que tenía un permiso de armas y que combatió en Croacia en 1991 durante la desintegración de la antigua Yugoslavia.
El hombre, que se llama Ljubisa Bogdanovic, primero disparó en la cara y mató por motivos desconocidos a su hijo, de 42 años, y luego a su madre. Acto seguido, intentó asesinar a su esposa, de 60 años, quien resultó herida de gravedad. Se dirigió después a cinco casas cercanas donde apuntó con su pistola a los vecinos que estaban durmiendo, la mayoría de ellos parientes suyos.
Una patrulla de la Policía, que circulaba por la aldea, impidió que la matanza fuera aún más grave, ya que Ljubisa, al verlos, ‘se disparó en la cabeza‘, informó el Ministerio del Interior en un comunicado
Este hecho de violencia no fue el único que se registró ayer, ya que en Estados Unidos, unas 14 personas fueron apuñaladas en el campus Cy-Fair de la Universidad Lone Star, cercana a Houston (Texas), donde hubo un detenido en relación con los hechos, según informaron las autoridades locales. Funcionarios de la universidad indicaron que hay otro sospechoso que se encuentra todavía prófugo, pero se negó esa versión.
