A diferencia del año pasado, en el que los integrantes del Cruce de los Andes tuvieron jornadas de lluvia y hasta nevadas en la zona de El Espinacito, ahora el panorama se presenta más favorable según los que conocen la montaña.
Para el comandante mayor Alberto González, jefe de la Décima Agrupación San Juan de Gendarmería Nacional, para el cruce, que comienza oficialmente hoy, aunque recién mañana cerca del mediodía, está prevista la partida de la columna de jinetes desde la Estancia Manantiales, en Calingasta, habrá un ‘pronóstico bueno‘, según incluso le han informado sus hombres que ya hicieron una avanzada. Ya hay gente destacada en Alto de Las Frías y el refugio Sardina, a la espera de los expedicionarios.
Pero aclaró que ‘con la cordillera no se juega‘ y el clima puede cambiar. Sobre todo en la zona de Las Frías donde, tal cual su nombre lo indica, suele haber bajas temperaturas y hasta garrotillo, que es una especie de escarcha que cae sobre la zona.
El climatólogo Germán Poblete, de la Universidad Nacional de San Juan, dijo que aunque no tiene un pronóstico del clima ajustado a la zona cordillerana, en el Valle de Tulum se espera que para las primeras horas de hoy ingrese un frente frío que hará cambiar la masa tropical húmeda de estos últimos días. ‘Habrá vientos y mucha nubosidad‘, dijo el especialista.
Aclaró que la masa fría estará estacionada 2 ó 3 días y podría afectar a la zona cordillerana.
El clima es un factor muy importante a tener en cuenta durante el cruce Cordillerano, al punto que el año pasado la lluvia y el mal clima con posibilidades de fuertes nevadas en la zona de El Espinacito, como luego ocurrió, hicieron temer la continuidad de la marcha.
Según contó el comandante mayor González, hubo una reunión del gobernador José Luis Gioja con los gendarmes y los baqueanos de la fuerza, para decir la continuidad o no de la marcha. Al final decidieron continuar y no tuvieron inconvenientes de importancia.
Los expedicionarios contaron que en algunos puntos por la gran cantidad de nieve acumulada ni siquiera se veía el sendero por el que transitaban, pero la gran pericia de las mulas hizo que nadie se extraviara ni cayera con graves consecuencias, salvo algunos raspones.
En previsión de que puedan enfrentar lluvias o nevadas, a los integrantes del cruce se les recomienda llevar un poncho de lluvia a mano, atado detrás de la montura, como así también una campera térmica por si la temperatura desciende mucho.
Pero así como puede haber frío o lluvia, también hay jornadas en las que aprieta el calor y cualquier abrigo molesta por lo que los jinetes recurren a atarlo junto al poncho o a ubicarlos en sus mochilas.
El tema del clima está presente en todo momento en la marcha, que se prolonga durante 7 días, contando desde el inicio, previsto para hoy, hasta el regreso a Manantiales, el miércoles 14.
