La megacausa de las expropiaciones tiene un nuevo juez. La magistrada que venía entendiendo en el caso, María Inés Rosselot, pasó a retiro definitivamente el miércoles y en su lugar intervendrá de manera temporal el titular del Juzgado de Instrucción Nº 1, Benito Ortiz. Actuará mientras dure el proceso para designar al sucesor de la nueva jubilada.

El miércoles fue el último día de trabajo de Rosselot. El año pasado inició los trámites de jubilación y esperó más de la cuenta, hasta que la Anses le concedió el beneficio. La Corte de Justicia podría haberla convocado a seguir en el cargo hasta que sea nombrado su reemplazante, pero decidió no citarla y el mismo miércoles se fue. Horas antes del cierre de la actividad, el máximo tribunal le hizo saber a Ortiz que seguirá el orden de nominación y que será el subrogante en todas las causas que se tramitan en el Juzgado de su excolega, incluyendo la de la expropiaciones.

Ortiz ya dijo que por el momento no tiene motivos para inhibirse, a diferencia de lo que pasó cuando Rosselot estuvo de licencia entre febrero y abril, cuando otros jueces se excusaron, por lo que esta vez la causa no se queda sin juez y no debería continuar demorada. El rápido reemplazo de la magistrada, aunque sea transitoriamente, es clave para atender medidas y planteos que están pendientes de resolución y avanzar así con la investigación.

Entre otras cosas, hay que fijar una nueva informativa para el abogado Gustavo Mulet por el sospechoso caso Suraty, citar a Horacio Alday para que sea indagado y resolver un pedido de sobreseimiento y una nulidad planteados por los defensores del exfiscal de Estado Mario Díaz y la exjueza Rosalba Marún, además de la eximición de prisión que elevó el exjuez Carlos Macchi, recientemente denunciado en la causa por el actual titular del organismo que defiende el patrimonio de la provincia, Guillermo de Sanctis.