El pequeño que fue salvado por su madre el lunes último de morir en un incendio en Rivadavia, no pudo ganarle a la muerte por segunda vez. Justo ayer que lo habían trasladado al Hospital Garrahan, en Capital Federal, falleció en horas del mediodía en la sala de quemados. El pequeño Joel Osvaldo Fernández tenía quemaduras graves en el 80 por ciento del cuerpo y su vida corría riesgo desde un principio.
El nene estaba con su mamá, Vanesa Oyola, y su hermanito Sergio, de 1 año, cuando ardió su casa en la manzana 21 del Barrio Natania XV, Rivadavia. La primer hipótesis de Bomberos es que el fuego fue por una estufa.
La mujer escapó con sus hijos entre las llamas, pero igual sufrieron heridas. El más pequeño tuvo quemaduras leves. Ella, quemaduras en un 60 por ciento de su cuerpo. Anoche, seguía grave en el Hospital Rawson. En el caso de Joel, también padeció graves heridas en casi todo el cuerpo. Fue sedado y quedó conectado a un respirador en el Hospital Marcial Quiroga, luego pasó a terapia del Hospital de Niños. Los médicos pidieron derivarlo al Hospital Garrahan en Capital Federal y ésto se concretó ayer a las 9:10 a través de un avión contratado por la obra social de los trabajadores rurales. Su padre, Osvaldo Fernández, había viajado con él. El niño llegó sin inconvenientes al nosocomio, pero al mediodía su salud se complicó y falleció, confirmó Marcelo Portigliatti, delegado de la obra social.
