Estados Unidos, 3 de abril.- A los 17 años murió la adolescente "más vieja del mundo", tal como se solía nombrar a Hayley Okines. La joven padecía una rara enfermedad conocida como progeria, la que la hizo envejecer a un ritmo acelerado, ocho veces más rápido que alguien saludable.
Hayley que vivía al sudeste de Inglaterra y en su corta vida escribió dos libros ("Vieja antes de tiempo" y "De corazón joven"), relatando su experiencia.
Según los médicos, la chica vivió mucho tiempo más del que tenía pronosticado debido a su enfermedad. Actualmente existen 50 personas que sufren la enfermedad en todo el mundo.
"Mi bebé ahora está en un mejor lugar. Respiró por última vez mientras estaba en mis brazos", escribió su madre en Facebook.
