Mucha demanda y pocas explicaciones que justifiquen el faltante de cemento, así está actualmente la realidad de la construcción en la provincia. Desde los negocios no saben cómo hacer frente a la disminución de bolsas que tienen en sus depósitos. "En épocas normales recibía 200 bolsas por día, pero ahora me llegan sólo 50 o con suerte pocas veces mandan 80", se quejó Iván Esquivel, de la ferretería Pereyra.
Este es uno de los casos de comerciantes que cuentan sólo con el 25% de bolsas de cemento, en comparación a un mes atrás, cuando las empresas proveedoras realizaban la cantidad de entregas necesarias. La situación se repite en distintos puntos de la provincia, según reveló un sondeo realizado por DIARIO DE CUYO a siete comerciantes entre ferreterías y distribuidores de la provincia, como EDF (Emprendimiento al Futuro), que recibe actualmente 1 equipo (600 bolsas), cuando están acostumbrados a recibir 5 equipos diarios, explicó uno de sus vendedores.
A la falta de material se le agrega el problema del aumento del precio. "Desde la fábrica viene más caro y en el mostrador esta semana llegó a $110", confirmó Guillermo Castro, de la firma Ruiz Olalde. Esta empresa tenía la bolsa a $90 hace solamente 10 días, pero saltó un 22% para obtener el valor actual. Esta suba, al ser de un gran distribuidor, mueve las agujas de las ferreterías. Así lo graficaron Pereyra y Jorge Gutiérrez, de otro negocio. Si bien la mayoría de los comerciantes duda que la situación se normalice y el cemento recupere su valor, hay un empresario grande del sector, quien pidió reservar su nombre, que afirmó que no tuvo gran aumento el producto en su local, "porque no creo que esto dure mucho más y no puedo cobrarle al cliente todas las semanas diferente, así que yo lo dejé a 83 pesos".
Lo que genera mayor incertidumbre son los rumores que surgieron en torno a esta problemática. "Nos dicen que son las máquinas que se rompen, pero ahora sucede en todas las marcas, cómo puede ser que se rompan en todos lados", mencionó Matías Martín, desde la empresa Acermat. "Yo he llegado a pensar que hasta puede ser una maniobra política de querer frenar las construcciones de obras públicas, porque ya no entiendo, me gustaría ver la factura de los proveedores porque no creo que a nivel fábrica haya aumentado tanto", dijo con enojo Gustavo Gómez, el propietario de la casa de materiales para la construcción La Sanjuanina.
La explicación que le encuentran desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) es que las fábricas cementeras no invirtieron lo que correspondía para poder elaborar el stock necesario. "La demanda en los últimos 10 años viene creciendo y aumentó un 12% interanual la construcción, lo que generó una venta histórica de cemento y las empresas no tenían la maquinaria preparada para esto", estimó César Borrego, titular de la entidad.
Ante este escenario, las marcas comienzan a buscar diferentes recursos para tratar de mantener el precio. "Nosotros en vez de aumentar el valor hemos eliminado las categorías, porque antes cobrábamos menos a las empresas constructoras, pero ahora para todos está en $98 la bolsa", contó Martín.
