Llegó el primer fin de semana de la familia Gioja en Buenos Aires, luego del traslado del Gobernador el pasado domingo 24 de noviembre, y durante estos siete días parte del entorno más cercano del sanjuanino, su esposa Rosa y sus hijos Flavia y Gastón, no dejaron prácticamente ni un minuto la Terapia Intensiva del Hospital Italiano de Buenos Aires y acompañan al mandatario el mayor tiempo posible en su habitación individual de ese sector.
Los días de los Gioja se reparten en la contención a José Luis para su rehabilitación respiratoria y locomotora, la recepción de visitas de toda índole -familiares, amigos, funcionarios, gobernadores y diplomáticos- al nosocomio y sólo por espacios breves dejan el cuarto piso de la institución para comer o descansar.
Por lo general Rosa, Flavia, la hija monja, y Gastón almuerzan dentro del Italiano, en la cafetería de planta baja, que ofrece un menú variado para los acompañantes de los pacientes de larga trayectoria en el hospital, aunque a veces este último se cruza a un café de una reconocida cadena donde convergieron muchos de los políticos provinciales que estuvieron por estos días en Capital Federal haciendo gestiones por San Juan.
Durante las intensas jornadas algunos también comparten bebidas o comen algunas galletitas en la sala de estar de terapia, mientras otros están dentro con el Gobernador y viceversa, pero siempre permanecen allí. Franco y Camilo fueron también algunas horas desde el miércoles, día que viajaron vía terrestre a Buenos Aires -Gastón llegó hace una semana con Gioja en el vuelo sanitario y Rosa y Flavia tomaron un vuelo de línea- según contó a este diario la esposa del Gobernador.
Todos permanecen muy unidos y desde el viernes se sumaron más familiares como el hermano médico del mandatario, Mario, quien aconseja permanentemente a la familia en el aspecto profesional y de manejo de la información para con el paciente, y también se vio a la familia de Gastón.
Los integrantes de la familia dividen su descanso en tres lugares diferentes: el departamento que tiene Gioja cerca del Congreso Nacional, uno que alquilan frente al Italiano, que la institución ofrece a parientes justamente por la cercanía, y el Colegio Divino Corazón, ubicado en el barrio de Palermo, dependencia del Instituto de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, la comunidad religiosa a la que pertenece Flavia, quien junto a su madre suelen pasar las noches allí.
Por su condición, Flavia es quien funciona como sostén emocional de su familia, quienes comparten también una profunda espiritualidad que, desde el trágico accidente, los mantuvo sólidos y dando batalla a las sucesivas idas y vueltas de la larga internación.
Por el momento, un descanso más prolongado o la distracción están limitados y todos se abocan a la recuperación del Gobernador, aunque seguramente el pasar del tiempo los organice de forma diferente ya que días son los que sobrarán en la rehabilitación. La fecha final de traslado a Terapia Intermedia aún se desconoce por estar Gioja en su fase inicial, según explicó días atrás el jefe del área Intensiva, Eduardo San Román, quien dijo que puede demorar de uno a tres meses.
