Mientras la corbeta ARA Parker de la Armada argentina se interna en aguas brasileñas para sumarse a la búsqueda del velero Tunante II que naufragó en agosto con cuatro argentinos a bordo, los familiares de los desaparecidos viajaron al país vecino para seguir de cerca el operativo de rescate.
Giovanna Benozzi, hija de Jorge Benozzi y esposa de Mauro Capuccio, ambos tripulantes del Tunante II; y Luana Morales, hija de Horacio Morales, otro de los tripulantes de la embarcación desaparecida, viajaron ayer a Río Grande do Sul para seguir de cerca el operativo de búsqueda del velero.
Nicolás Vernero, hijo del cardiólogo Alejandro Vernero, el cuarto tripulante de la nave, contó que Giovanna y Luana partieron hacia Brasil acompañadas de un experto en búsquedas y rescates y de un funcionario que se está encargando de actuar como nexo entre la Marina brasileña y las autoridades argentinas.
“El objetivo del viaje es ponerse al tanto sobre los resultados de la pericia oficial a la balsa”, contó Nicolás. Por su parte Giovanna Benozzi informó que viajan a Brasil para interiorizarse sobre los últimos hallazgos y sobre los avances en la búsqueda.
‘Hay muchas interpretaciones. Por eso estamos viajando para saber exactamente qué sucedió con la balsa. Es muy posible que la hayan estado usando o que la hayan tenido abierta al lado del velero. Puede ser que hayan enviado un mensaje. Hay un montón de presunciones‘, dijo la mujer.
Los familiares de los tripulantes del velero desaparecido desde el 27 de agosto temen que la Marina brasileña esté pensando en volver a suspender la búsqueda. Relacionan esta posibilidad con el comunicado emitido por la fuerza al informar sobre la balsa encontrada. En esa nota se señalaba que había alta probabilidad de que la embarcación haya naufragado y que era baja la posibilidad de encontrar sobrevivientes. Estos dichos son interpretados por los familiares como una justificación anticipada para dejar de buscar.
La Marina brasileña había informado que dentro de la balsa, que fue encontrada el domingo por un barco pesquero semisumergida y con su superestructura rasgada a 200 millas náuticas al Este de Tramandaí, ‘se hallaron documentos y objetos personales que corresponden a tripulantes‘ del Tunante II.
