La fertilización de la arboleda pública es una labor que poco se realiza, no obstante ello, estamos hablando de seres vivos, vegetales y es factible reforzar el aporte de nutrientes que necesitan para subsistir. Los fertilizantes que se usan pueden ser de origen orgánico e inorgánico. Los primeros aportan nutrientes de forma lenta, pueden llegar a requerir un procesamiento previo de la materia para ser aprovechados por los forestales. Estamos hablando del guano, la purina, el humus o el compost. El proceso de incorporación es lento, es aconsejable aplicarlos en épocas de otoño para que en primavera con la activación del fluido de sabia la planta lo pueda incorporar. Estos abonos orgánicos pueden ser de origen animal o vegetal, líquidos o sólidos. Principalmente proporcionan Nitrógeno orgánico de forma lenta porque debe ser transformado en inorgánico por las bacterias del suelo antes de ser absorbido por las raíces, pero van suministrando continuo alimento a las plantas por un largo tiempo.
En tanto que los inorgánicos son minerales naturales extraídos de la tierra, como el Nitrato (de Chile) o bien elaborados por el hombre (fertilizantes "sintéticos” o "artificiales”).
Los vegetales necesitan tres elementos principales: a) El Nitrógeno -N- promoverá el crecimiento de la planta. b) El Fósforo -P-, que tiende a favorecer la floración y por ende a los frutos y c) El Potasio -K- que se presenta como el responsable directo de la multiplicación celular y de la formación de tejidos más resistentes a la sequía y las heladas.
Estamos en el momento de aplicar fertilizantes en los forestales, teniendo en cuenta la época avanzada del año. La proximidad de la primavera hace necesario trabajar con el aumento de la foliación de los forestales para que puedan incorporar el Carbono -C- disperso en el ambiente como CO2, como constituyente energético de todo ser vivo. La observación de las plantas que presentan una confirmación raquítica con hojas pequeñas, pérdida gradual del color verde llegando a un amarillento generalizado de las hojas, además de la detención del crecimiento y un debilitamiento general, son síntomas de necesidad de N. Otro síntoma a tener en cuenta es el desarrollo deficiente de los brotes nuevos, estamos frente a una necesidad urgente de N que promueva el crecimiento de la plantas aportando para el desarrollo y aumentando verdor de la parte foliar. Los abonos que se venden en negocios del ramo son Salitre potásico, Salitre sódico y Urea.
Otro elemento inorgánico es el Fósforo -P- que aportará para un buen enraizamiento de los arboles, además de otros beneficios. Por ello es necesario que estos fertilizantes se apliquen a comienzos del otoño. Se debe saber que el porcentaje de absorción del forestal es bajo, entre un 10 o 15%, es de buena práctica aplicarlo cerca de la raíz. La técnica es realizar en invierno de 4 a 10 hoyos de dos o tres pulgadas de diámetro y de 20 a 40 cm de profundidad en la proyección del contorno de la copa, en ellos colocar Superfosfato triple (de muy lenta disolución). La dosis usual de Superfosfato triple es de 40 gr/m2 a 60 gr/m2, dependiendo que en árboles estén injertados o no, se aplica en dosis mínimas para ayudar a formar la raíz.
El tercer elemento inorgánico a tener en cuenta es el Potasio -K- que se utilizan en plantas que sufren con el rigor de la sequía y se vuelven quebradizas, con tendencia a desgajarse o tener lesiones por heladas. También en plantas que posee poca resistencia a las enfermedades. La función principal del Potasio, es la multiplicación celular y de la formación de tejidos más resistentes a la sequía y las heladas, asimismo es indispensable para mejorar la calidad y cantidad de flores y frutos.
En los comercios del ramo es posible pedirlo como salitre potásico, las plantas que necesitan K son: el jacarandá, liquidámbar, ceibo, pesuña de vaca, palo de borracho.
Un dato a tener en cuenta es que en el orden que se ha expuesto es como se debe interpretar la numeración que presentan las etiquetas comerciales: 18-46-00, significa que el producto tiene 18 % de Nitrógeno y 46% de Fósforo, sin agregado de Potasio. En tanto que el triple 15 o 15-15-15 significa que tiene una proporción equilibrada de los tres elementos químico necesarios para la nutrición vegetal.
Para finalizar es necesario advertir que siempre se deben respetar lo que dice en el prospecto en cuanto a proporciones, es correcto buscar asesoramiento técnico en los comercios, éstos deben poseer un profesional responsable de estos productos.
Será entonces, la primera quincena de agosto el momento oportuno para de aplicar fertilizantes, como experiencia personal siempre aconsejo diluir los abonos inorgánicos en agua de buena calidad para facilitar la absorción y evitar dañar la planta.
(*) Director de Arbolado Público. osvaldoolmogomez@gmail.com
