La empresa Menín Construcciones comenzó ayer con los arreglos de la obra de pavimentación que había desatado una fuerte polémica en el departamento 9 de Julio. Los trabajos se habían realizado en el 2010 y a los pocos meses, el asfalto se rompió, el municipio puso el grito en el cielo y se negó a pagar un saldo de 300 mil pesos. Con el inicio de la reparación, la comuna se comprometió a cancelar la deuda y la controversia, por ahora, se terminó.
La obra en cuestión beneficia a unas 800 familias del Loteo Municipal y el Barrio Virgen de Fátima, en la zona de Las Chacritas, y el municipio había pagado unos 2 millones de pesos. Justamente fueron los vecinos los primeros en quejarse, cuando dieron a conocer que el nuevo pavimento cedió al poco tiempo de haber sido estrenado.
Ayer, según dijeron en el municipio, la constructora regresó al lugar y empezó a levantar el pavimento para poner uno nuevo. Pasa que el asfalto tenía innumerables grietas, hundimientos y ondulaciones pronunciadas a lo largo de unas 25 cuadras.
Frente al colapso del pavimento, desde el municipio habían decidido no pagarle a Menín unos 300 mil pesos de saldo. Y ahí empezaron los cruces. Mientras funcionarios de la gestión de Walberto Allende decían que los trabajos estaban mal hechos y que la comuna iba a ir a la Justicia, desde la constructora afirmaban que no había defectos y que contaban con los certificados de aprobación técnica de la obra.
Con la intermediación del Gobierno provincial, las cosas se encaminaron y hubo acuerdo entre las partes de la disputa. La empresa hará de nuevo los trabajos en los lugares donde el pavimento se rompió y el municipio pagará. Consultado por este diario, en la comuna aseguraron que harán frente a la deuda, pero aclararon que será una vez que verifiquen que la obra está bien.
