Buenos Aires, 4 de mayo.- Parece que el jugador de Boca no pierde el tiempo. Después de terminar su relación con la modelo Luli Fernández, desde su círculo íntimo aseguran que hay onda con la conductora y hay mensajes de texto que lo confirman, informa en exclusiva el diario Crónica.
“Soy amiga de Débora. No sé a qué loco se le ocurrió armar este disparate. No hacemos otra cosa que reírnos y decir que están chiflados. No hay otra razón”, de esta forma Flavia Palmiero desmentía los rumores que daban cuenta de que ella sería la tercera en discordia en esta crisis entre Débora Bello y Diego Torres, pero lo cierto es que la dueña de “La ola verde” tiene otro objetivo, otro hombre, entre ceja y ceja, y sería nada menos que el flamante soltero y delantero de Boca, Pablo Mouche.
“Se intercambian mensajes, se hablan muy seguido y está todo más que bien entre ellos”, cuentan allegados al Mundo Boca y, compartiendo charlas con el delantero, dicen que él se jacta de estar manteniendo una “buena onda” con la conductora, que, como todos saben, es fanática de Boca. Desde el entorno del jugador no quieren dar mayores detalles, pero por medio de alguna que otra sonrisa pícara dejan la puerta abierta a la relación que llevaban, vía mensajes de chat en sus respectivos teléfonos celulares, y sólo se animan a decir “que se manden mensajes no significa que pase algo entre ellos”.
Flavia no es una de las mujeres que tenga en su historial de novios o “aventuras” muchos jugadores de fútbol; se la ha llegado a vincular con Juan Sebastián Verón, se rumoreó de una salida al final de una fiesta con el ex jugador de Boca, Carlos Daniel Tapia, pero siempre cerca de deportistas ligados al club de sus amores.
¿Dónde surgió el vínculo? Eventos, desfiles, donde antiguamente solía concurrir el delantero acompañando a su ex pareja, la modelo “Luli” Fernández, de quien hace poco más de un mes se separó en medio de conflictivos rumores, pero el contacto con Flavia lo habría retomado en algunas salidas de amigas y amigos en un boliche de Costanera Norte. ¿Tendrá tiempo Mouche de construir algo con su nueva conquista o será solo un “touch and go”?
