Buenos Aires, 16 de junio.- Con su pronunciamiento, la Corte de EE.UU. rechazó la apelación argentina, por un lado, y habilitó otro pedido de los holdouts el del “Discovery Case”, por el otro. Este último, habilita a los acreedores, el más fuerte el fondo buitre NML, a rastrear y pedir embargos sobre activos argentinos en el exterior.
En este segundo caso, los argumentos del rechazo a la posición argentina fue redactada por el juez Antonin Scalia, cuyo voto fue respaldado por John Roberts, Clarence Thomas, Samuel Alito y Elena Kagan, mientras que la magistrada Ruth Ginsburg se pronunció en disidencia con un fallo propio y la jueza Sonia Sotomayor evitó pronunciarse.
Con una votación de 7 a 1, fue un segundo triunfo para el fondo de cobertura NML Capital Ltd, que busca el pago de las sentencias judiciales por u$s 1.700 millones.
Quedan al descubierto, ahora, los activos YPF, los de Enarsa, bancos internacionales y hasta el Banco Central (BCRA).
Anteriormente, los acreedores ya habían intentado accionar sobre bienes locales. Como en el caso de la Fragata Libertad, cuando estuvo amarrada en Ghana.
