Si hay algo que diferencia a la cancha de Rafaela (el rival del domingo a las 20.30) del resto, son sus dimensiones ya que es más chica que el común de los estadios de Primera División. Ese factor es clave para el equipo santafesino que saca mucho provecho de ello y se hace fuerte de local. Sabiendo de ello por su amplio conocimiento por haber jugado y dirigido a la “Crema”, Rubén Forestello ayer en la práctica de fútbol tomó sus recaudos y achicó la cancha marcando otra para asimilarla a la de su rival.

Le quitó 10 metros detrás de los arcos y 8 metros en las bandas para que el equipo se adaptara a las dimensiones con las que se va a encontrar y que no sea una sorpresa, ya que tal cual lo había adelantado el “Yagui” un mal rechazo o un pelotazo genera una opción de gol.

Con un reducto menor, colocó al equipo que será de la partida el domingo buscando seguir creciendo y poder regresar al triunfo en calidad de visitante, que es la deuda que le queda por saldar. Tres variantes tendrá el equipo, una en cada línea. Santiago Hoyos marcará punta izquierda en lugar del suspendido Emmanuel Mas, mientras que quien ya la cumplió es Andrés Alderete y volverá al mediocampo por Affranchino. En tanto que la restante modificación es el regreso tras la lesión de Humberto Osorio, saliendo del ataque Diego García.

Por ende, el equipo que enfrentará a la “Crema” formará con: Luis Ardente; Cristian Alvarez, Damián Ledesma, Lucas Landa, Hoyos; Luis Bolaños, Alderete, Maxi Bustos, Jorge Luna; Osorio y Sebastián Penco.

El sustituto de Mas era la duda a resolver, y como Maxi Oliva no está del todo recuperado de la contractura se decidió por Hoyos, que pese a ser central y derecho resultó la mejor alternativas para el técnico.