El Gobierno de Colombia acusó ayer a su par de Venezuela de boicotear una declaración final consensuada en la cumbre de cancilleres de la Unasur que se celebró el jueves en Quito para analizar la crisis entre ambos países y concluyó sin acuerdos.

"Logramos una declaración prácticamente consensuada por todos" en la que estaba incluida la petición de Colombia de crear un "mecanismo de cooperación eficaz y verificación" de la supuesta presencia de guerrilleros en Venezuela, explicó ayer el canciller colombiano, Jaime Bermúdez.

Sin embargo, "a último minuto Venezuela se echó para atrás, cuando ya todos los cancilleres habíamos decidido la posición oficial", indicó Bermúdez.

Incluso el canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, "aceptó la versión inicial" de la declaración, que, según Bermúdez, incluía la petición de Colombia, pero "cuando hizo consultas, seguramente a Caracas, al final eso se dañó".

Los ministros de Exteriores de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) no lograron en Quito superar la crisis diplomática entre Venezuela y Colombia, y pasaron el testigo a los presidentes de la región, por considerar que el tema necesita una definición "del más alto nivel".

La cumbre de cancilleres, convocada por Ecuador como presidente de turno de la Unasur, analizó a puerta cerrada la crisis colombo-venezolana, desatada a raíz de las denuncias del Gobierno de Álvaro Uribe sobre la presunta presencia de jefes guerrilleros en Venezuela, lo que niega el Gobierno de Caracas.