El papa Francisco recibió ayer las cartas credenciales del flamante embajador argentino ante el Vaticano, Eduardo Valdés, en un acto que se hizo ayer en la Biblioteca del Palacio Apostólico, en el que le envió sus bendiciones a Oscar Parrilli por su nueva gestión en la Secretaría de Inteligencia y dijo que tendrá como prioridad visitar la Argentina entre 2015 y 2016.
En audiencia privada, el embajador transmitió la invitación al Santo Padre a visitar la Argentina de parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, mientras que Francisco agradeció la invitación y manifestó que la tendrá como prioridad para finales de 2015 ó 2016.
Francisco envió un especial saludo a la Presidenta y su bendición a todo el pueblo argentino, pero hizo mención especial al flamante secretario de Inteligencia de la Nación, Oscar Parrilli, a quien deseó lo mejor en sus nuevas funciones, que son muy difíciles, y aseguró que reza por él.
En ese contexto, el Papa manifestó a su vez su agradecimiento a las presidentas de Argentina y Chile, Cristina Fernández de Kirchner y Michelle Bachelet, con quienes quiere celebrar el 30º aniversario de la mediación papal que llevó adelante el cardenal Samoré por las islas del canal de Beagle, con la aspiración de poder encontrarse con ellas durante el mes de enero.
La referencia del Papa da cuenta de la posibilidad de que ambas mandatarias viajen al Vaticano el mes próximo. Originalmente
Cristina y Bachelet se iban a reunir en Buenos Aires para conmemorar el Tratado de Paz y Amistad y el Tratado de Maipú. En este contexto, estaba prevista una video conferencia con el Papa, pero por problemas de salud de la mandataria argentina, la cita se suspendió y aún no fue reprogramada.
Valdés estuvo acompañado por su familia, además de los tres hijos de Alicia Oliveira, ex defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y amiga personal del pontífice, y del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y enviado especial de la Presidenta, Julián Domínguez.
El legislador contó al salir del encuentro que le transmitió al pontífice la ‘altísima valoración y satisfacción‘ de la primera mandataria por su mediación entre Estados Unidos y Cuba en el acuerdo histórico para retomar el diálogo diplomático tras 53 años.
Francisco saludó a todo el personal de la Embajada y a más de 50 invitados que llegaron de Buenos Aires a acompañar el acto de asunción, quienes aguardaron en la Sala del Consistorio Vaticano, lugar en el que se ordenan los Cardenales y célebre por haber sido el escenario en que Benedicto XVI anunció su renuncia.
El flamante embajador se entrevistó con el secretario de Estado de su Santidad, cardenal Pietro Parolín, quien fuera de protocolo y por primera vez en la historia del Vaticano, se apersonó en la recepción que brindó la Embajada a todos los invitados en la Casina Pío IV, sede de la Pontificia Academia de Ciencias, cuyo canciller es monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, quien cedió ese lugar en gesto de amistad hacia la Argentina, su país de origen. (Télam-DyN).
