El volante de Merlo Alejandro Friedrich ya había alcanzado una notoriedad particular en el plantel de Deportivo Merlo antes de disputar el duelo de semifinales ante Boca, ya que se identifica como hincha del Xeneize, aunque ayer terminó convirtiéndose en actor protagónico del desenlace del partido.

Habitué de equipos de Buenos Aires del fútbol del ascenso, este volante llegó a Merlo para esta temporada y en el duelo ante Tigre, por los cuartos de final de la Copa Argentina, se llevó los mayores elogios al abrir el marcador con un golazo y erigirse en la figura del encuentro.

Con apenas 11 goles en 280 encuentros, el que marcó ante Tigre le valió conceder muchas entrevistas, palpitando el duelo de ayer ante Boca.

Y en ellas fue reconociendo que fue mucho más que un simpatizante del equipo de la ribera. Recordó por ejemplo que en la definición de Boca por penales ante Palmeiras, por la final de la Copa Libertadores del año 2000, prometió durante la ejecución que si Boca salía campeón, daría la vuelta a la manzana totalmente desnudo. “Tuve que cumplir. Terminó el partido, me saqué todo y me fui a festejar. Encima estaban todos los vecinos a la vuelta de casa”, agregó.

Dijo también que era un sueño cumplido jugar ante el equipo de sus amores y que intentaría pedirle la camiseta a Riquelme. “Mi viejo quería la de Schiavi, pero no juega”, reconocía en el sitio digital ‘Planeta Boca Juniors’.

Ayer, en el minuto 89 del partido, festejó más su propio gol al uruguayo Sosa que el día que Boca eliminó a River por penales en las semifinales de la Copa Libertadores en el Monumental, en 2004, donde estuvo ‘colado’ entre hinchas millonarios.

Gracias a él, Merlo llegaba a los penales frente al puntero de Primera, que había puesto prácticamente lo mejor en la cancha.

Pero el destino no quiso que él fuera el ‘muchacho de la película’. Ejecutó el penúltimo tiro y fue el que adivinó el uruguayo Sosa. Esta vez no salió desnudo a correr por la manzana. Esta vez, tuvo otro final.