El grupo de capitales brasileños JBS, propietario del frigorífico Swift, dispuso adelantar las vacaciones de más de 500 operarios de su planta de Venado Tuerto según difundió esta semana. La falta de ganado y las trabas para exportar, además de la disminución registrada en el consumo interno, figuran entre los argumentos de la firma para disponer el parate. Empujado por el corte de exportación kosher, JBS realizaba en esa planta del sur santafesino una matanza de 400 a 500 animales diarios. Esta cantidad disminuyó significativamente en los últimos tiempos.