La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EEUU "se vengará’ por el ataque en el que murieron siete de sus agentes en una base en Afganistán desde la que, según medios estadounidenses, dirigían operaciones clandestinas contra los talibanes y Al Qaeda.
La muerte de siete empleados de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en un ataque con explosivos en Afganistán cerró el año en el que Estados Unidos ha sufrido más bajas en ese país desde la invasión en 2001. Este ataque es, además, uno de los más graves en la historia de los servicios de inteligencia de Estados Unidos.
El jefe de unidad de esa agencia en el sudeste de Afganistán y otros seis agentes murieron cuando un individuo penetró en la base Chapman, de la provincia de Khost, y detonó unos explosivos que llevaba bajo su uniforme, confirmó el director de la CIA, Leon Panetta.
