Se reconoce que el trabajo es la principal vía para conseguir la plena participación en la sociedad y favorecer la igualdad de oportunidades. En el caso de las personas en situación de vulnerabilidad el trabajo adquiere una especial importancia por el valor que éste produce: utilidad social, sentimiento de pertenencia, desarrollo de redes sociales e independencia económica. En definitiva, el acceso al mercado de trabajo y la inserción laboral, son factores fundamentales para conseguir la integración social de las personas con discapacidad (PcD).
En este sentido ha sido elaborada una "Guía de Buenas Prácticas para la Inserción Laboral de las Personas con Discapacidad" en la que se señala que la contratación de un PcD por parte de una empresa debe basarse en criterios objetivos, que se enfoquen más en las capacidades y habilidades de la persona que en su discapacidad y en los prejuicios que se pueden tener.
Mediante esta guía se pretende promover en el sector empresarial y gubernamental una mejora en el compromiso de seleccionar e incorporar al mundo laboral a personas con discapacidad. De esta manera, la empresa se convierte en un elemento fundamental en esta cadena de actuaciones necesaria para garantizar la igualdad de oportunidades y para potenciar en su empresa el capital humano que aporta riqueza, diversidad, equidad y compromiso profesional.
En tal sentido, se espera que esta publicación sirva de estímulo para que todas las instancias vinculadas en la promoción de los derechos laborales de las PcD coordinen esfuerzos con el fin de sentar las bases en la construcción de una sociedad justa e incluyente.
La Fundación Amigos Discapacitados Físicos y Mentales (Adifim) ha impulsado la elaboración de esta guía en colaboración directa con entidades públicas y ONGs que trabajan en la promoción de la inserción laboral del colectivo de personas con discapacidad en la provincia de San Juan, con la convicción que este tipo de esfuerzos deben ser implementados en conjunto asumiendo la corresponsabilidad social para la construcción de una sociedad más inclusiva.
Las PcD enfrentan dificultades diferenciales en relación con el resto de personas desocupadas a la hora de acceder a un trabajo. Estos engranajes constituyen barreras para su inserción normalizada en el mercado de trabajo.
La guía va dirigida a empresas de todo tipo, incluidas las microempresas y las cooperativas, a empresas que desean aplicar en su gestión los principios de "responsabilidad social", que invierten o están pensando revertir una parte de sus beneficios, a las entidades públicas, organizaciones gubernamentales (OG) y ONGs y a los equipos técnicos que gestionan programas de empleo en fundaciones, entidades sociales y administraciones.
Para elaborar este documento se efectuaron consultas a la Red Iberoamericana de Entidades de Personas con Discapacidad Física; la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe); personas con discapacidad; organizaciones que trabajan en el tema de la inserción laboral de las PcD; se entrevistó a gestores y gestoras de empleo, se investigó y revisó material documental publicado que promueve y orienta las buenas prácticas para la inserción de grupos vulnerables y del sector con discapacidad en particular, procediéndose a compilar aportes relevantes y generalizables a la provincia de San Juan.
Es importante considerar que la empresa no tiene porqué limitar o variar las funciones principales del cargo de la persona trabajadora por motivo de su discapacidad. Tampoco está obligada a rebajar los estándares de rendimiento que se aplican a los demás trabajadores y trabajadoras, ni modificar el horario de la PcD si este cambio impide al resto de sus compañeros y compañeras desarrollar su trabajo con normalidad.
Algunos tipos de actuaciones considerados como "buenas prácticas" en diferentes ámbitos son: sensibilización, formación, investigación, intermediación, orientación, iniciativas empresariales. Las cuales deben ser incorporadas por los servicios que promueven la inserción laboral de las PcD y por las Instituciones que realizan labores similares.
El empleo es un derecho universal de todos los seres humanos; el ejercicio de este derecho da a las personas la oportunidad de formar parte de la sociedad en la que viven y participar en los procesos económicos, sociales, políticos y culturales, contribuyendo así al desarrollo de toda la sociedad. Si el acceso al trabajo no es un camino fácil para gran parte de la población, para las PcD este camino es aun más complejo, ya que se encuentra en un punto de partida desigual con respecto a otras personas demandantes de empleo.
La integración laboral satisfactoria de las PcD no es posible sin el compromiso de las empresas y las personas que gobiernan, un compromiso que no puede limitarse al cumplimiento de los requisitos legales.
