El plantel de San Martín de Tucumán regresó ayer luego de perder frente a Guaraní Antonio Franco, en Misiones, donde algunos de sus integrantes fueron agredidos por un grupo de hinchas que viajaron a esa provincia, quienes además robaron vestimenta deportiva. Las víctimas de los violentos fueron Alejandro Alfonso -recibió una trompada que lo tiró al piso- y Aníbal Medina -lo patearon al auxiliar a su compañero-, mientras que al capitán Augusto Max le robaron la ropa oficial del club y a otros integrantes del plantel les sacaron las remeras. Además, los violentos les exigieron a los futbolistas dinero para arreglar el colectivo y poder volver a Tucumán, ya que un desperfecto mecánico hizo que llegaran tarde a Posadas y por eso no pudieron presenciar el partido del Nonagonal que perdieron 3 a 2.