‘El fútbol lo supera todo’ dice una frase futbolera, y eso lo entendió a la perfección Axel Fernando Varela, un pequeño de 10 años, que a pesar de padecer hipoacusia perceptiva bilateral profunda en sus oídos, es un crack jugando al fútbol en Unión. El pibe se desempeña de delantero en el Azul y se encuentra participando en el XX Mundialito Infantil organizado por Trinidad.
Según contaron sus papás, Fernando y Noelia, Fernando nació con apenas seis meses de gestación y soportó tres paros respiratorios estando siempre al borde de la muerte. ‘Tuvimos que pasar por momentos de dramatismo terribles. Los médicos nos decían que no iba aguantar, sin embargo él siendo bebé tuvo una fuerza increíble para salir adelante y ganarle a la muerte’, relató su papá. Por su discapacidad que le impide escuchar pero no hablar, Axel tuvo que ir superando obstáculos en la vida: saber expresarse fue su primera prueba superada. Después, con el tiempo, tuvo que conformarse cuando no lo aceptaban en los colegios y hasta en las escuelitas de fútbol sintió que lo discriminaban. Es que Axel resultó ser un apasionado por el fútbol pero sus padres tuvieron que esforzarse mucho para poder encontrarle club. A pesar de que en muchos lados le cerraron puertas, Noelia y Fernando no se cansaron y siguieron en la búsqueda por ubicarlo en un lugar donde pudiera practicar con otros chicos de su edad y cumplirle el deseo al pequeño.
La solución llegó cuando llegaron a Unión. En Villa Krause nunca se opusieron y allí Axel rompió otra barrera al ser el primer chico con este problema en la institución. ‘Nos costó muchísimo encontrarle club hasta que llegamos a Unión hace tres años y ahí lo aceptaron tal cual es. Los compañeritos lo tratan como uno más, el técnico lo quiere muchísimo y eso nos deja tranquilos’, destacó su mamá. Justamente Noelia, con lágrimas en los ojos, tuvo palabras para describirlo como persona: ‘Es un chico demasiado bueno, cuidadoso de su hermana menor y con una inteligencia admirable para la edad que tiene’. Su papá, también emocionado, subrayó: ‘Es un orgullo para nosotros tener un hijo así. Tenerlo a él es como un milagro en nuestras vidas’.
Tímido a la hora de hablar y dar la nota, Axel prefirió disfrutar mirando el partido que se jugaba dentro de la cancha demostrando que el fútbol es lo que más le interesa en la vida.
