Buenos Aires, 6 de mayo.- Las vidas de Arruabarrena y Gallardo tienen varios puntos de encuentro. Nunca fueron compañeros en clubes, pero la celeste y blanca los unió desde muy jóvenes en juveniles y, luego, los juntó en los Juegos Panamericanos 1995 (medalla de oro) y en partidos de eliminatorias. Gallardo jugó dos mundiales de mayores (Francia 1998 y Corea-Japón 2002); Arruabarrena no tuvo esa suerte.

Corría 1991 cuando el Sub 17 conducido por entonces por Mostaza Merlo, se había clasificado al Mundial de la categoría de manera agónica en el Sudamericano de Paraguay al vencer a Uruguay en el último partido por 2-1. Gallardo y Arruabarrena habían sido parte de ese plantel y se preparaban para la primera gran experiencia de sus cortas carreras cuando ya estaban en las inferiores de River y Boca.

El Muñeco era uno de los más chicos del plantel, tenía apenas 15 años; el Vasco, de 16, ya era voz de mando dentro de la cancha e incluso durante el Mundial fue el capitán del equipo. "Eran dos jugadores importantes en ese plantel, que después demostraron todo lo que valían", le cuenta Merlo al sitio canchallena.com y los describe: "El Vasco tenía mucho temple, era bastante líder en ese plantel. Hablaba dentro de la cancha, ordenaba a sus compañeros, un clásico jugador de Boca. Era un adolescente, pero parecía un hombre. Gallardo era uno de los más chicos, pero ya mostraba el talento del jugador que fue después. Hablaba poco afuera, pero adentro de la cancha pedía siempre la pelota. Era guapo y atrevido, pese a ser tan joven". La particularidad es que el padre del DT xeneize los llevaba a los dos en su coche.
Esa selección salió tercera en el Mundial, tras perder las semifinales ante España y superar por un lugar en el podio en los penales a Qatar. En el Grupo, pasó segunda, luego de ganarle a China, perder con Estados Unidos y empatar con Italia, el anfitrión, que contaba con Del Piero y que se quedó afuera en la rueda inicial. En cuartos de final, superó a Australia para entrar entre los cuatro mejores. El campeón fue Ghana y a la Argentina la distinguieron con el premio Fair Play.

Desde entonces, los caminos de Gallardo y Arruabarrena se separaron, con algunas coincidencias. Símbolos de River y Boca, se marcharon a Europa entre 1999 y 2000, se retiraron en Uruguay y Chile y no con las camisetas que siempre se identificaron, fueron compañeros de curso en la escuela de técnicos y, antes de llegar a los bancos del Monumental y la Bombonera, dirigieron a Nacional, de Montevideo. El Muñeco y el Vasco, ambos de 39 años, una rivalidad que crece, una relación que se forjó hace más de dos décadas entre dos jovencitos.