Al defender el aumento del gas que impulsa el Gobierno nacional de Mauricio Macri, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, afirmó ayer que las facturas serán ‘para los consumidores de bajo consumo de 107 pesos promedio mensual antes de impuestos (es decir, 107 pesos sin impuestos)‘.
El funcionario defendió ayer la suba impulsada por el Poder Ejecutivo, al presentar una propuesta: que a partir de octubre el aumento sea de hasta 237 por ciento para los usuarios residenciales y del 500 por ciento para usuarios comerciales.
Aranguren ratificó que el aumento de tarifas para consumos residenciales será de 203 por ciento promedio desde octubre y confirmó que habrá alzas semestrales para eliminar totalmente los subsidios al consumo, durante la audiencia pública que se realiza en la Usina del Arte, en la ciudad de Buenos Aires.
En su presentación en la audiencia pública, Aranguren precisó que el incremento ‘será de 203 por ciento promedio‘ (237, 176 y 122 por ciento según niveles de consumo), ya que se apunta a un ‘sistema más justo y equitativo‘, con ‘tarifa social y quita gradual de subsidios‘.
‘Los subsidios se mantendrán para quienes realmente lo necesitan‘, planteó el funcionario, que aseguró que de aquellos que paguen los aumentos, el 95 por ciento tendrá una tarifa ‘menor a los 500 pesos en un mes cálido; en un mes frío, de invierno‘, ese porcentaje bajará a ‘59 por ciento‘.
Aranguren fue el primer orador ayer por la mañana en el primer día de la audiencia pública que ordenó la Corte Suprema en agosto pasado como condición para avalar eventuales subas tarifarias.
‘En promedio, el consumidor residencial va a pagar sobre lo que pagaba el 31 de marzo, un aumento promedio de 203 por ciento‘, aseguró el ministro, el único de los 373 oradores anotados con 20 minutos para exponer.
Habrá aumentos promedio de 237 por ciento para los hogares de bajo consumo, contra el 297 por ciento de la propuesta anterior; de 176 por ciento en los casos de consumo medio, contra 235 por ciento del esquema previo, y de 122 por ciento en los casos de mayor consumo, contra 174 por ciento de aumento que se impulsaba antes.
Las facturas o boletas serán ‘para los consumidores de bajo consumo (56 por ciento del total) de 107 pesos promedio mensual antes de impuestos (sin impuestos). Un hogar que no tiene acceso a la red y lo sustituye por un combustible alternativo, como el gas licuado de petróleo, termina pagando 299 pesos‘, comparó.
Los de categoría media, el 31 por ciento del total, pagarán 371 pesos por mes antes de impuestos, y la categoría más alta (13 por ciento del total) pagará 953 pesos. En lo que respecta a los usuarios comerciales, se indicó que el 99 por ciento pagará una factura promedio de 488 pesos antes de impuestos, en tanto el 1 por ciento de mayor consumo (más de 22.366 metros cúbicos por mes) deberá abonar 24.579 pesos. En los dos casos, el aumento será del 500 por ciento, menos que el 696 y el 575 por ciento, respectivamente, de la propuesta anterior.
Según Aranguren, el Gobierno ‘propone una disminución gradual y previsible de los subsidios a la producción e importación de gas natural en los próximos tres años‘, de modo de llegar ‘a cero en octubre de 2019‘, excepto ‘la Patagonia, Malargüe, y la Puna‘, que los tendrán ‘hasta octubre de 2022‘.
Además de Aranguren, varios expositores participaron ayer en el primer día de la audiencia pública por la suba de gas. Entre ellos, defensores del pueblo, además de empresas distribuidoras y transportistas. Para garantizar un esquema federal, se habilitaron centros virtuales para que las provincias participen de la audiencia.
La audiencia virtual que se realizaba en el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén fue suspendida al mediodía debido a los incidentes que se registraron entre trabajadores estatales y la Policía, al querer ingresar los manifestantes al lugar habilitado. DyN y Télam
