En el regreso a sus funciones, el gobernador José Luis Gioja se contactó con el ministro de Agricultura de la Nación, Carlos Casamiquela, para pedirle que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), organismo que depende de esa cartera, fije la fecha de liberación de los vinos cuando éstos se encuentren aptos enológicamente, para “que sea lo más tardía posible”. El planteo se produjo porque el Gobierno de Mendoza decidió que los caldos de la nueva cosecha estén disponibles a partir de junio, rebelándose e incumpliendo el acuerdo al que habían llegado ambas provincias en diciembre, cuando fijaron de manera conjunta la liberación a partir de agosto. La definición de la gestión de Francisco “Paco” Pérez causó malestar en el Ejecutivo local. “La verdad que no es bueno no cumplir con las promesas, era una medida que está a tono con lo que está pasando”, aseguró Gioja. “Nosotros seguimos manteniendo lo que el Gobernador dio a conocer en diciembre, si hay otros que no lo mantienen, será un problema de ellos”, destacó el ministro de Producción local, Marcelo Alós.
Desde el año pasado, la vitivinicultura atraviesa una profunda crisis por el sobrestock de vinos (generados principalmente en Mendoza), que ha derribado los precios. A eso se le suma la reducción del mercado interno y la caída de las exportaciones. El 23 de diciembre, Gioja y Pérez anunciaron el compromiso histórico de postergar la fecha de salida de los vinos nuevos, más allá del 1 de junio. En el encuentro se fijó el 1 de agosto para la liberación de los vinos de terceros y bodegas chicas y el 1 de noviembre para las grandes que elaboren con uvas propias. La medida era un viejo reclamo viñatero con el que, al estirarse la fecha de salida de los caldos nuevos, llevaría a que las bodegas tengan que recurrir a vinos (propios o comprados a terceros) que forman parte de los excedentes. El objetivo justamente es reducir el sobrestock. Pero ayer, Mendoza dio marcha atrás con postergar la salida. Como contrapartida, Gioja apuesta a que “no se fije ahora la fecha de liberación sino en función de las condiciones enológicas del vino”, por lo que hizo ese planto a Casamiquela “e insistiremos con la Presidenta si es necesario”. Así, apunta a que el INV le de el OK los vinos nuevos después de junio.
Pero no es todo, ya que “Paco” Pérez anunció que Mendoza fijó un 35 por ciento para mosto. Dicha decisión también fue tomada de manera unilateral, por fuera del tradicional convenio entre ambas provincias. Por eso, “San Juan no va a firmar el acuerdo en estas condiciones de incumplimiento de lo que anunciaron los 2 gobernadores”, señaló Alós. Así, es la primera vez que la provincia no suscribe el tratado, aunque tanto el ministro como el secretario de Política Económica, Leonardo Gioja, resaltaron que “San Juan siempre elabora mucho más mosto”. Pese a las decisiones tomadas en la vecina provincia, ambos funcionarios se encargaron de remarcar que “seguimos manteniendo el diálogo con Mendoza”.
