En la apertura de sesiones ordinarias de la Cámara de Diputados, José Luis Gioja combinó ayer dos cuestiones de alto valor político que lo ocupan y mucho por estas horas: volvió a clausurar las internas en su gobierno por las candidaturas 2011 y, por primera vez, deslizó sus ganas de entrar en la carrera presidencial. En un discurso de algo más de una hora, en el que casi no hubo anuncios, el gobernador expresó que la "democracia de los consensos" que "despliega" su gestión se debe extender a todo el país y dijo que siente que llegó el momento de poner sobre la mesa -nacional- las ideas sanjuaninas.
En un recinto repleto hasta en la bandeja superior, Gioja dejó inaugurada la actividad en Diputados por penúltima vez en su gestión, ya que el año que viene termina su segundo mandato consecutivo y no puede ir por uno más. En la antesala de las elecciones 2011, prefirió priorizar las consignas políticas sobre el tradicional catálogo de repaso y anuncio de obras (Ver página 3).
El gobernador dejó ver sus aspiraciones de proyección nacional, algo de lo que se venía hablando por lo bajo, aunque lo hizo con cuidadas sutilezas y a cuenta gotas para evitar quedar en el lote de los "adelantados" que ya dijeron abiertamente que estarán en la disputa por el sillón que hoy ocupa Cristina. "Debo hacer constar que propugno una democracia de los consensos no enclaustrada en San Juan, sino a lo largo y ancho de toda la Argentina". El mensaje que escurrió de sus palabras terminó de tomar forma cuando, siempre hablando del plano nacional, aseguró que "muchos estamos sintiendo que es momento de poner en la mesa nuestras ideas y nuestra forma sanjuanina de ser y hacer".
La frase de la "democracia de los consensos" que Gioja dijo estar impulsando en San Juan desde 2003, cae justo cuando la arena política nacional vive un momento de agitada convulsión, con la oposición -y algunos propios- criticando al kirchnerismo de abrir innumerables frentes de batalla. Con esa coyuntura hirviendo, sostuvo que los brazos deben estar "bien abiertos para recibir al otro, los oídos bien abiertos para escuchar al otro, y los ojos bien abiertos para ver, entre todos, el país que queremos". Sin embargo, luego del discurso, negó enérgicamente que sus palabras sirvan de instrumento para despegarse del modelo que impulsan Cristina y Néstor.
Más allá de su cauteloso deseo nacional, Gioja apuntó puertas adentro en un intento por aquietar ánimos electorales. Con las tropas del PJ pensando en la urnas y la interna por la sucesión entre su hermano César y Marcelo Lima trascendiendo la intimidad de las filas oficiales, salió otra vez a poner la gestión de gobierno como límite de cualquier conflicto con aires proselitistas. Insistió en que "no vamos a permitirnos desatender ni por un instante las necesidades de los sanjuaninos por andar pendientes de ansiedad electoralista alguna".
Gioja apeló a términos futboleros para poner un freno a las fracciones electorales. Según dijo, cuando hay dirigentes con "desmedida anticipación" y que no entienden que "hay un tiempo para cada cosa, terminan pidiendo la hora".
