San Juan 26 de junio.- San Juan 26 de junio.- Ni bien comenzó a relatar lo vivido a finales de la década del 70, Gioja no pudo controlar la emoción y las lágrimas lo invadieron. El primer mandatario relató como lo secuestraron y las torturas que recibió. “Me ataron las manos, me pusieron vendas en los ojos y me llevaron al estadio”, dijo.

Además expresó que "me abrieron camisa, me largaron un balde de agua y me picanearon. Era tan fuerte el shock de electricidad, que se me rompían las vendas que tenía en las manos”, momento en el que no pudo evitar que la voz se le quebrara.

El dirigente relató que "primero se llevaron detenido mi padre. Estuvo detenido un solo día en la ex Legislatura, pero cuando fuimos a buscarlo, quedó detenido mi hermano César. Cuando mi padre salió me preguntó qué había hecho por que me estaban buscando".

A los pocos días de lo ocurrido con su padre, Gioja es detenido. “Me encapucharon y me subieron a un auto. Nunca supe a donde me llevaron, pero después me dí cuanta que era la ex Legislatura. Ahí estuvo 5 días, donde lo único que nos dieron fue agua, no comimos nada. Luego nos llevaron al Penal de Chimbas y lo primero que comí fue un mate cocido”, relató.

Ya en la cárcel, Gioja contó que “nos pusieron en una celda de 3 x 2 y es ahí donde puedo contactarme con mi esposa. Había afectado en el lugar, un gendarme jachallero que yo conocía y le dije que le avisara a mi esposa que estaba bien. Y él fue y se lo dijo, gracias a Dios. Dedo decir que los gendarmes me trataron mejor que los militares".

El gobernador comentó también que tiene algo grabado en su mente. Momentos en los que estaba encapuchado y un alguien a su lado le dijo que todos los días le pedía perdón a Dios por lo que le estaba haciendo. "Nunca supe quién era, pero recuerdo hasta el ruido que hacía con la cuchara cuando revolvía el café", sostuvo.

“Me salvé por tener instinto de supervivencia. No hablaba mucho, sólo gritaba en los momentos de extremo dolor”, dijo Gioja.