A tres meses de la creación del decreto presidencial de deuda pública 660/2010, San Juan adhirió ayer junto a siete jurisdicciones más al Programa Federal de Desendeudamiento, que se traducirá en una quita local de $184,76 millones a partir de la aplicación de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) lo que permitirá a la provincia "cerrar el presupuesto sin déficit", según adelantó ayer el gobernador José Luis Gioja.
Con la quita, el nuevo stock de deuda sanjuanina con la Nación quedó en $1.070,39 millones de los $1.255,15 millones que la provincia debe actualmente a la Nación.
Este casi 15% de reducción de deuda vendrá acompañado de 12 años de extensión de financiamiento, respecto al esquema hasta ahora vigente (Bogar 2018) compuestos por un año y cuatro meses de gracia -hasta el 31 de diciembre de 2011-, más la posibilidad de reestructurar el 85% del saldo hasta el 2030 con una tasa fija nominal del 6% anual, es decir, sin ajuste alguno, que toma como garantía a la coparticipación federal.
"En términos concretos dejamos de gestionar créditos para pagar más o menos entre 11 y 13 millones de pesos mensuales que equivalen a los tiempos de gracia hasta enero de 2012, con el beneficio de la eliminación del Coeficiente de Estabilización de Referencia, CER" expresó el gobernador José Luis Gioja, quien festejó la rúbrica del convenio, al tiempo que adelantó las implicancias en las erogaciones provinciales: "esto es muy bueno para todos, nosotros íbamos a recurrir al tesoro para que nos ayude porque nuestro presupuesto estaba con un pequeño déficit, entonces ahora vamos a cerrar sin déficit, que es lo más importante, dejamos de pedir, y la tasa fija se va a ir licuando".
Por su parte, el ministro de Hacienda de San Juan, Aldo Molina, aclaró que este beneficio que traerá previsibilidad y certeza en la administración de recursos y servirá a los futuros gobernadores, ya que comenzará prácticamente en la finalización de la gestión del actual mandatario; "lo que calculábamos pedir equivale a la quita que recibimos y esto genera un gran alivio financiero porque el porcentaje es importante; no obstante hay que amortizar algunos servicios de deuda para el 2011 correspondientes a otros acreedores provinciales, como organismos multilaterales", manifestó el funcionario.
Las otras siete provincias que firmaron ayer su adhesión al Fondo de Desendeudamiento fueron: Córdoba, Salta, Tierra del Fuego, Jujuy, La Rioja, Río Negro y Entre Ríos.
Antes ya habían firmado Buenos Aires, Tucumán y Chaco. En tanto, Mendoza no acordó aún con la Nación por mantener pleitos judiciales federales en torno a la promoción industrial.
Default ideológico
"Esto lo vienen reclamando hace muchísimo tiempo los gobernadores, era una suerte de necesidad que teníamos de refinanciar los pasivos provinciales que devenían de las cuasimonedas y de las tragedias económicas que vinieron de las otras décadas" enfatizó Cristina en su discurso tras las ocho adhesiones al programa federal; la presidenta destacó también el buen uso de los ATN y habló del rol poco constructivo de la oposición que ayer debatía en Diputados el 82% móvil: "lo que hay es un default ideológico y de propuestas, porque no ingresa nada", arremetió.
"Sería bueno produjeran ingresos de ideas y proyectos sustentables, viables, que no alteraran el superávit fiscal que nos permite hacer lo que estamos haciendo", reclamó Fernández de Kirchner. "Si se aprobaran los proyectos que presentan, en tres meses entramos en default", dijo en obvia referencia a la pulseada por el 82% móvil.
