Un terreno amplio con máquinas empezando a mover el suelo y algunas vigas asomando de la tierra en el mediodía sureño, casi a la vera del cerro, en lo que será el nuevo Hospital de Pocito, inspiraron ayer una lectura parecida de José Luis Gioja y Monseñor Alfonso Delgado. Cada uno a su manera, realizó una reivindicación de la obra pública en la provincia en un total clima de camaradería, muy distinto al escenario nacional entre Gobierno e Iglesia.

"Permítanme que traiga un recuerdo de hace 10 años cuando conocí, llegué a San Juan. Pasaba por la Avenida Central y había un armatoste de hormigón ahí, monumento a no sé qué cosa y que daba tanta lástima. Gracias a Dios porque alguien le puso la última piedra, en serio, pasamos por allí y tenemos nuestro hermoso y funcional Centro Cívico", dijo Monseñor al iniciar su bendición para el inicio de la obra hospitalaria.

El Arzobispo, hasta ajustó una invitación, también en línea con la sintonía hacia la clase política para la misa patria (ver página 9): "Precisamente el sábado próximo, el día de la Virgen de Luján, al lado del Centro Cívico y de la histórica estación San Martín, celebraremos esa fiesta por la Patria, dando gracias a Dios y prometiendo como ciudadanos dar lo mejor".

Delgado, antes de cederle la palabra al gobernador, hasta se permitió una broma con aire de elogio hacia la gestión giojista: "Comenzar es de muchos. Terminar es cosa de esforzados y valientes. Y hacer que funcione bien es cosa de los ministros, después".

A su turno, Gioja empezó con un repaso de la obra realizada diciendo que "no había vez que no viniéramos a Pocito que dos personas, una de ellas era la directora del Hospital de Pocito que nos decían que era chico, que era chico, que era chico, como zancudo en el lomo del buey y acá estamos para hacer el nuevo hospital que le va a servir a Pocito y a la provincia de San Juan. La otra persona es la directora de la escuela de educación especial, y pronto vamos a estar inaugurando la escuela de educación especial".

Y siguió: "No quiero redundar en muchas palabras, solamente quiero decir que el esfuerzo del Gobierno provincial en invertir, no en gastar, en salud pública, es porque creemos que la salud es uno de los pilares para que la sociedad y la familia viva un poquito mejor".

Y continuó: "Y yo no quiero redundar en las cosas que hemos hecho y en esto hay que hacer un gran reconocimiento a todo el equipo de Obras Públicas que ha puesto todo lo que hay que poner para que hoy estemos poniendo esta piedra basal, para que hoy estemos disfrutando del hospital más complejo del interior del país como es el Hospital Rawson, que hoy tengamos remodelado totalmente el Marcial Quiroga, remodelados el de Caucete, de San Martín, de Angaco, de Valle Fértil, de Rodeo, de Jáchal, el de Sarmiento que lo estamos construyendo, que tengamos decenas de puestos sanitarios".

La reivindicación del gobernador a la obra pública se extendió y profundizó aún más cuando dijo que "alguien nos dijo ustedes son locos por hacer un puesto en Sierras de Chávez en Valle Fértil, y ahí está. No nos interesa que nos digan que lo hacen porque quieren más o menos votos. Nos interesa porque tenemos que cumplir la promesa que le hemos hecho a todos los sanjuaninos de que tenemos que hacer el esfuerzo más grande para que nos vaya bien a todos los sanjuaninos".

El gobernador analizó al terminar que "queremos decir a todos que podemos tener y tenemos problemas como tienen todos, pero yo veo en la calle todos los días, porque por suerte puedo andar, y siento el aprecio y el soplido en la nuca de cada uno de los sanjuaninos para que no bajemos los brazos y dejemos las discusiones y las peleas y las pérdidas de tiempo para después".