El presidente del PJ sanjuanino llamó esta semana a elecciones internas, aunque en su fuero más íntimo apuesta a consensuar listas en los 19 departamentos, lo mismo que en la conducción provincial, como es su costumbre. En el caso del Consejo Provincial Justicialista no habrá problemas, al menos visiblemente, incluso si Gioja presenta la misma nómina. Pero en algunos distritos el Gobernador deberá apelar a su poder de negociación con algunos dirigentes que, si bien al final aceptarán el mandato verticalista, lo harán reclamando devolución de gentilezas mirando la elección del año que viene. Esos distritos son, justamente, donde los jefes comunales, quienes comúnmente son cabeza partidaria también, no pueden repetir mandatos municipales. Es decir, por lo que se ve hasta este momento y ojalá las fuentes de este cronista se hayan equivocado, Gioja optará por el consenso y no por la libertad de dejar jugar a quienes quieran hacerlo en los 19 departamentos o la conducción provincial. Gioja había dicho en su vuelta al PJ que las PASO de 2013 les dieron una lección -a los peronistas-, pero parece que esa definición correrá para la elección del año que viene y no en las internas, donde si alguien se pone a hurgar, hay muchos que opinarían hoy distinto al mandatario. Claro, pero se trata de peronistas, los que se allanan muy fácilmente y, aunque hayan llegado a estar a milímetros de una guerra mundial, se "arreglan". Señoras y señores, el "Candidatómetro" está en funcionamiento.
"Nosotros individualmente ganamos en las PASO pero colectivamente nos hicieron c…. Sacamos el 37% y ellos el 42%. Inmediatamente pasó eso analizamos los resultados y decidimos salir como hormigas a todos lados a militar. Y fue así como en las elecciones de octubre sacamos el 53%". La frase corresponde al gobernador y presidente del PJ sanjuanino José Luis Gioja. La dijo el lunes 21 en la primera reunión partidaria a la que el funcionario asiste luego del accidente en helicóptero del 11 de octubre de 2013. Por si alguno no recuerda, en esa contienda electoral Compromiso Federal obtuvo el 42,55% de los votos y el Frente para la Victoria el 37,27%. Luego, en octubre, el oficialismo pudo lograr dos bancas de diputado nacional llegando al 55,36% de los votos y, el "basualdismo" sólo juntó el 22,85% de los sufragios, aunque le bastó para meter como diputado nacional a Eduardo Cáceres. Claro, en el medio ocurrió el accidente de Gioja, el que debió elevar, como cualquiera supone, las cifras del Frente para la Victoria. Así y todo el basualdismo perdió 19,7% de los votos, si se compara una contienda con la otra, y el oficialismo ganó el 18,09%. Un número interesante, pero no descollante, si se compara con otras elecciones de Gioja. Es resumen, el golpazo fue fuerte. Gioja pasó un tiempo importante después de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias mascullando bronca por la contienda "perdida", según palabras a sus íntimos.
LAS INTENDENCIAS
Algunos jefes comunales salieron a instalar, haciendo comer amagues irrisorios, la posibilidad de una reelección indefinida para los intendentes. Muy a destiempo fue el movimiento, porque aparecieron luego de que algunos dirigentes muy cercanos a Gioja empezaron a hablar de otro mandato del Gobernador. Pareció una urgente y desesperada maniobra para decirle al Gobernador, sin hablarlo de frente como correspondería, que ellos también quieren esa posibilidad. Lástima que se olvidaron de la gente, la que los vota. Un sondeo que llegó a la Casa de Gobierno hace unos meses, dice que casi el 90% de los sanjuaninos rechaza de plano la reelección indefinida. A su vez, ese mismo informe aclara que si Gioja vuelve a presentarse, la gente lo preferiría largamente sobre cualquier otro candidato oficialista u opositor. Los jefes comunales, en su desesperación, leyeron muy mal la jugada, se compararon con Gioja y eso, por ahora, es una pésima lectura.
Echando un vistazo de cerca en los distritos, el lector se puede dar una idea del panorama: en Capital, no hay discusión. Marcelo Lima además de ser el vicepresidente primero de la conducción provincial es el líder territorial indiscutido de ese departamento. En ese distrito hay cuatro juntas más: Concepción, liderada por Dante Elizondo; Centro, donde manda Esteban Díaz; Trinidad, presidida por Iris Romera y donde también aparece Raúl Tello quién, tibiamente, dicen que pretende algo más de protagonismo. Y cerrando el distrito de Lima está la Junta de Desamparados, que lidera Norberto Leuci. A pesar de que Lima no puede repetir mandato, el único de los nombrados que suena como con intenciones de comandar el partido y el municipio es el Ministro de Turismo, pero nadie cree que se pueda animar este año a hacer internas.
Chimbas es un lío inconmensurable: allí lidera el intendente Mario Tello, pero como no puede repetir mandato, Gioja tiene una ristra de posibles candidatos para colocar. El presidente del Concejo Deliberante, Carlos Mañé, ha tenido enfrentamientos con Tello y amaga con no relegar nada para el próximo período. Lo mismo que el líder de la agrupación Virgen de Fátima Carlos Gómez, quién en cada elección juega a las escondidas. Santa Lucía tiene un presidente de junta departamental a quién le otorgan pocos laureles: Javier Ruiz fue puesto para calmar los duros cruces que hubo entre los dos exintendentes Luis Martinazzo y Aníbal Fuentes. Ese distrito es gobernado por el basualdista Marcelo Orrego, y allí Gioja deberá marcar autoridad con la elección interna. También dicen que vuelve a la carga Eduardo Dana, y es donde más podría aplicar Gioja la estrategia de la interna, porque candidatos sobran, pero parece que tampoco ocurrirá. Rivadavia es otro distrito en el que las papas queman: hoy la intendencia está a manos de Ana María López, quien a su vez tiene su propio partido y, aunque forma parte del Frente para la Victoria, en el PJ nunca la destacaron como una "aliada". Ese distrito lo preside Moisés Lara, un histórico del peronismo que está enfrentado al exintendente Elías Álvarez y que no comulga tampoco con Ruperto Godoy. También aparece tibiamente Elena Peletier, pero no con demasiada fuerza. Caucete: allí Juan Elizondo tiene más enemigos que amigos. Al intendente lo asechan Silvio Ibáñez, Víctor Doña, Mariela Ginestar, entre otros. No ha realizado una buena elección y es probable que de esta interna salga alguien que diga basta. Habrá que seguirlos de cerca. Angaco: en ese distrito preside el diputado Omar Blanco, pero no lo comanda institucionalmente el PJ "puro". El intendente José Castro definió su apoyo a Gioja más por conveniencia que por convicción. Con Blanco podrían anotarse algunos históricos como "Quico" Céspedes, y hasta el concejal Mario Vildoso. Ahí el Gobernador deberá ser cuidadoso porque una mala elección podría profundizar la interna ya existente. San Martín está comandado por Pablo Santibáñez, que pertenece a Crecer, el partido político del titular de OSSE Cristian Andino. Entre ellos nacieron diferencias que parecen irreconciliables, pero que no tienen que ver con el PJ. El partido lo dirige en ese departamento Rolando Cámpora, que no aparece con oposición a nada ya que su preocupación más urgente es la de imponerse al partido de Andino. Acción en la que hasta ahora ha fracasado. En Zonda, donde también hay un intendente +aliado+, en este caso César Monla, la interna pejotista es compleja: preside la junta Oscar Villalobos, aunque aparece al menos el exintendente Francisco Porra en la lista de "autocandidateables". Y las fuentes mencionaron además a uno de los concejales justicialistas, aunque no supieron precisar el nombre. En Ullum, donde tampoco manda un peronista, las cosas seguramente quedarán como están: Jorge Gil presidiendo la junta y Alfredo Ortiz, como consejero. Valle Fértil: el intendente Francisco Elizondo es otro de los que no puede continuar como jefe comunal. Y allí aparecen Milo Fernández, José Torres y, dicen, Silvio Atencio. Al actual administrador del Parque Ischigualasto se lo ha visto muy seguido por el Este, aunque no se sabe con qué intenciones. En Rawson no hay discusión, el presidente de la junta departamental es Juan Carlos Gioja y de no mediar una tragedia, seguirá al frente de esa sede. No aparecen, al menos en el horizonte cercano, dirigentes que quieran o puedan desbancar al hermano del Gobernador de ese lugar. Igual, atentos, porque Juan Carlos ya ha dicho que no quiere seguir como jefe comunal en 2015. Eso a pesar de que tiene posibilidades institucionales de hacerlo. Se verá. Lo mismo ocurre en Pocito con el intendente Fabio Aballay, donde además dominan los hermanos Uñac. No se ve cerca algún inconveniente, si es que Gioja tiene pensado darle al profesor la oportunidad de una reelección. Y algo similar ocurre en Jáchal con Jorge Barifusa, en Albardón con Juan Carlos Abarca y en 25 de Mayo con Rolando Quiroga. Aunque en el último caso puede existir una variante con el diputado Carlos Quiroga, hermano del intendente. En Sarmiento, 9 de Julio y Calingasta, sus intendentes Alberto Hensel, Walberto Allende y Robert Garcés, respectivamente, no pueden seguir, pero tampoco tienen demasiados competidores. La compulsa no estará ahora, si no más adelante, ya que de tan tranquilos que están en sus sillas, no han formado ningún cuadro político para competir una vez que ellos abandonen sus lugares. El último distrito que queda de ésta revisión es Iglesia. Ese departamento está gobernado por el bloquismo y, monedas más, monedas menos, parece que así seguirá. Gioja no ha podido colocar a ningún referente de su partido para desbancar a los de Graciela Caselles. Por tanto casi no importa a quién se coloque, porque seguirá perteneciendo al bloquismo. ¿Mucho pesimismo?, por algo será.
Así las cosas, Gioja empezará a llamar de a uno y empezará a repartir vales para 2015, porque se los van a reclamar. Veremos otra vez la cintura del mandatario provincial. Igual, parece, la lección de las PASO 2013, por ahora no aplicará.
