"Yo no voy a calificar la postura de Mendoza". Así de terminante fue la respuesta de la ministro de Industria de la Nación, Débora Giorgi, cuando se le consultó sobre la estrategia que ha tomado el gobierno mendocino interponiendo una medida judicial que frenó la aplicación del decreto presidencial 699 que prorroga los beneficios de la promoción industrial en San Juan. En todo momento evitó pronunciarse al respecto -tal vez para no herir susceptibilidades del gobernador kirchnerista Celso Jaque- pero sí abogó para que los gobiernos provinciales zanjen las diferencias y que negocien una salida "lógica" al conflicto. Giorgi llegó ayer a la provincia para presentar todas las líneas de financiamiento que tienen el gobierno nacional y que van destinadas a las industrias, principalmente las de pequeñas y medianas dimensiones.
La funcionaria nacional, muy celosa al contacto con la prensa, sólo destinó algunos minutos de su extensa estadía en la provincia para atender las requisitorias periodísticas, que como era de esperar apuntaban a la coyuntura desatada con Mendoza por la Promoción Industrial. Giorgi prefirió destacar los beneficios fiscales que tiene este nuevo régimen, pero fue muy cauta.
"Este nuevo régimen impone una impronta distinta. Básicamente se limita para la ampliación o nueva radicación de proyectos como cumulo total de beneficios fiscales a recibir, máximo así esté en el 100% del uso del beneficio o en el 20%, porque el beneficio va cayendo a lo largo de los 15 años que dura, y nunca puede ser más del 40% que se pague como nomina salarial. Esto significa alentar los puestos de trabajo en las provincias. Lo que se pretende es evitar cualquier tipo de deslocalización o competencia desleal entre empresas porque esto produciría el efecto de la manta corta, que nos tapa la cabeza o los pies", explicó la ministro.
Sondeados por este diario algunos funcionarios que participaron de la apretada agenda de Giorgi, aseguraron por lo bajo que si bien el tema de la Promoción Industrial fue charla obligada en varios momentos, nunca se apartó de la línea que hizo pública en cuanto a que serán los funcionarios de las provincias involucradas los que deban resolver. En el entorno de la ministro reconocieron que apuntan a una "medida salomónica" que no deje vencedores ni vencidos.
Una de las versiones que fue tomando peso en los últimos días, daba cuenta de algunas condiciones que pondría el gobierno de Jaque para dejar de lado su presentación judicial y que a cambio solicitaría una especie de "resarcimiento". Sin embargo, Giorgi se excusó y dijo que para eso "en este momento no tiene una respuesta".
Al mismo tiempo, ayer volvió a tomar fuerza una vieja idea que maneja el gobierno mendocino para descomprimir la situación y encontrarle una salida decorosa al conflicto que mantiene con las provincias de la región beneficiadas con la prorroga del régimen promocional. Entre manos, Jaque también tendría la idea de pedir como condición que se vean beneficiados los departamentos mendocinos de Malargüe, Alvear, La Paz y Santa Rosa con el decreto 699, es decir, ampliar el campo de aplicación del mismo. Estos distritos son los menos industrializados de la vecina provincia.
