El gobernador José Luis Gioja dijo que esta semana se va a firmar el acuerdo con dos institutos de la Universidad Nacional de San Juan, el Instituto de Geología, dependiente de la Facultad de Ciencias Exactas, y con el de Investigaciones Hidráulicas, de la Facultad de Ingeniería, para realizar el inventario de los glaciares en la cordillera. Se trata de la segunda parte del estudio que comenzó con un relevamiento que determinó que el 0,39 por ciento de la superficie de la provincia está ocupada por glaciares (ver aparte).
Aunque primero se había deslizado que el atraso se debía a que en el Gobierno habían considerado que era ‘caro‘ el estudio, el secretario de Ambiente, Raúl Tello dijo que ‘no hubo diferencias económicas‘ sino que faltaba ponerse de acuerdo ‘en algunos puntos‘.
La realización de este estudio es clave para determinar si los proyectos mineros en marcha o los que están por venir ponen en riesgo algún glaciar. Además, es la columna vertebral de la Ley de protección de glaciares que sancionó San Juan el 14 de julio del 2010, en medio de la pelea con el Congreso que terminó sancionando una ley nacional que incluía la realización de otro inventario por parte del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla).
El inventario nacional tampoco se ha hecho; además, la norma nacional en San Juan está suspendida por la Justicia Federal en una causa en la que la Provincia es parte y tendrá que resolver la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Lo que no se sabe todavía es la fecha de inicio del relevamiento y el monto que el Gobierno deberá pagar. ‘Eso no está definido en realidad y lo que más nos preocupa es terminar de concertar los aspectos técnicos, operativos y empezar a darle una serie de acciones más importante al Consejo de Glaciares‘, dijo Tello.
Sobre el tema, el decano de la Facultad de Exactas, Rodolfo Bloch, sostuvo que ‘hay una disposición favorable del Gobierno para iniciar rápidamente las tareas‘.
En este tipo de trabajos el condicionamiento climático es clave porque se trata de desempeñarse a unos 4.800 metros sobre el nivel del mar, un área intransitable para el ser humano en invierno.
Según Tello, está la posibilidad de que intervengan profesionales del Ianigla y también del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
Sobre la fecha prevista para el comienzo de los trabajos. Tello dijo que ‘no la puedo precisar porque los tiempos no son exactos, pero estamos en tiempo de definición y tratando de ser lo más amplios y participativos‘.
‘También va a depender de la contraparte pero, para la tranquilidad de todos, el inventario se va a hacer‘, agregó el funcionario.
Para hacer el trabajo se va a dividir a la provincia en dos zonas, ‘una es la cuenca del río Jáchal y la otra la del río Calingasta‘, precisó Tello.
