Godoy Cruz de Mendoza sorprendió anoche a San Lorenzo con un ajustado triunfo por 1-0, en el Nuevo Gasómetro, y quedó como único puntero del torneo Clausura, en la 2da. fecha.
El equipo mendocino, que acumula seis unidades, fue el único que pudo repetir la victoria de los siete que ganaron en la jornada inaugural, aunque Banfield -actual campeón- debe completar su partido con Argentinos Juniors.
El desarrollo del juego fue un patrimonio exclusivo de San Lorenzo, que tuvo como mayor virtud la presión para recuperar la pelota y como principal defecto la inestabilidad defensiva de un equipo propenso a la descompensación.
En la búsqueda del arco rival, el local se excedió en vértigo y a menudo la producción ofensiva se diluyó con imprecisiones en los metros finales.
Godoy Cruz avisó con tiros de media distancia en los primeros 25 minutos -ninguno de riesgo-, alertó con una aparición de Martín Aguirre dentro del área a los 29 minutos y no perdonó cuando Carranza dominó una pelota frente a Pablo Migliore y definió tras un amague.
La inesperada desventaja llenó de presión a San Lorenzo y acentuó las carencias en la carrera contrarreloj por adueñarse de la punta del torneo.
En el segundo tiempo, el local agotó todas sus variantes ofensivas y evidenció un problema que arrastra desde el semestre anterior: la falta de gol.
Godoy Cruz, mientras esperaba una posibilidad de contraataque para asegurar el triunfo, hizo circular la pelota con prolijidad con el fin de quitarle ritmo al partido.
Ibáñez le tapó a Bordagaray las dos ocasiones más riesgosas del segundo tiempo: la primera a los 13 minutos con el cuerpo y la segunda a los 24, con una magnífica reacción.
Esa acción fue la última que tuvo San Lorenzo para empatar el partido, antes de quedar envuelto en la impotencia de un equipo con superpoblación ofensiva pero sin ideas claras para evitar la derrota.
