Lanús logró una categórica victoria por 4 a 1 sobre Blooming, en Bolivia, que le permitió sumar sus primeros tres puntos en el Grupo 4 de la Copa Libertadores y le renovó la fe en alcanzar la clasificación a los octavos de final luego de dos derrotas consecutivas.
Pero el comienzo del partido jugado en el llano de Santa Cruz de la Sierra no fue muy auspicioso para Lanús, ya que antes de los diez minutos estaba perdiendo por 1 a 0 con un golazo de Luis Vieira. Sin embargo, este comienzo del conjunto boliviano terminaría siendo un espejismo, ya que Lanús, con un cambio de mentalidad, supo recuperarse para dar vuelta la historia. Es que con la soga al cuello en el plano local y sin más alternativas que ganar para seguir respirando aires de clasificación en el grupo 4, Lanús tuvo que salir a quemar las naves.
Así las cosas, a los 23′ Blanco, pese a su baja estatura ganó de anticipo un centro y de cabeza batió por primera vez al arquero Jemio Portugal. Y el éxito comenzó a sonreírle exactamente 15 minutos después, cuando haciendo gala de sus dotes de cabeceador, el paraguayo Salcedo puso en ventaja a su equipo.
Ese final de la primera etapa tan ilusionante para Lanús, se convirtió en felicidad plena en el segundo período, cuando el ingresado Diego Lagos inundó de fútbol y goles a la defensa local.
El atacante reemplazó a Javier Castillejos a los 12′ del segundo tiempo y dos más tarde señaló el tercer tanto de su equipo. Y a los 30′, el mismo Lagos recibió por derecha, se sacó de encima a un defensor y con un zurdazo cruzado y alto clavó el balón junto al segundo palo de Jemio Portugal. De allí en más y con todo dicho, en el banco de Lanús solamente se dedicaron a sacar cuentas para el futuro.
