El convenio por el cual unos 40 mil trabajadores de cosecha en San Juan pasarían a estar en "blanco" demora su homologación. Se sabe que hay un principio de acuerdo entre 12 cámaras locales y sindicatos, pero falta la rúbrica del Ministerio de Trabajo de la Nación.

La intención en un principio era que ni bien esté firmado el convenio tenga aplicación inmediata en esta temporada de cosecha, cuestión que se dilató y que ello derivaría en que algunos sectores del agro no se beneficien ahora.

En un primer momento se dijo que con la llegada de la presidenta Cristina Fernández a la provincia el pasado 28 de diciembre, allí se iba a hacer público el anuncio de blanqueo de trabajadores temporarios o "golondrinas", cosa que finalmente no sucedió.

De acuerdo a lo que trascendió por parte de fuentes vinculadas a la negociación del acuerdo, no habría una "razón de peso" para que se demore aún más la firma y la posterior aplicación. Por otro lado, se habla de que el periodo vacacional es el causante de la demora, y que "en unos 10 días más" se estaría ya homologando el convenio.

En el sector del agro generó mucha expectativa cuando en junio del año pasado, José Luis Gioja y los titulares de varias cámaras del agro local anunciaron el ambicioso plan que beneficiaría a una masa de trabajadores con una débil cobertura social, y que por otro lado, favorecería también a los empresarios que contratan a cosechadores de forma temporaria.

Con este convenio, los empresarios pagarían en concepto de aportes o costos laborales una cifra que rondaría los 200 pesos. Todo esto se encuentra bajo el amparo de la Ley de Corresponsabilidad Gremial, norma sancionada en junio del 2008 y reglamentada a fines de ese mismo año.

El trabajo en negro es desde hace tiempo un tema pendiente de resolver por parte del estado provincial y que perjudica a miles de cosechadores que están en su mayoría fuera de cualquier paragua de protección social. Por otra parte, y atento a los reclamos de los empresarios, este convenio tiene en cuenta una problemática común en el sector: los cosechadores "golondrinas" trabajan unos días en una finca y al poco tiempo en otra, y que de todos modos los obliga a registrarlos.