Vive en Albardón y es profesor de guitarra en el CIC de Campo Afuera. Desgraciadamente, por un glaucoma, perdió en gran medida su capacidad para ver, sin embargo, desarrolló plenamente su sentido auditivo. Por eso la música le cambió la vida hace cuatro años. “Espero llegar a la gala y para mí esto me llena mucho. Aprendí bastantes cosas y me encantaría vivir de la música´, dijo Gonzalo.
