Una de las alternativas que tenía el abogado Santiago Graffigna para salir del Penal de Chimbas era un planteo de habeas corpus que habían presentado sus defensores, quienes señalaron que el lugar representaba un agravamiento en sus condiciones de detención. Sin embargo, esa vía que usó el sospechoso de estafar al Estado en sumas millonarias se agotó. Dicha acción judicial había sido negada por 2 tribunales y ayer a las 11, venció el plazo para recurrir a la Corte de Justicia, cosa que sus abogados no hicieron, según aseguraron fuentes judiciales. Así, el acusado continuará alojado en la Enfermería de la cárcel y aguarda la resolución de otro recurso en el que busca su prisión domiciliaria.
Graffigna está en el centro de la escena por el escándalo de las expropiaciones. La gestión giojista radicó una denuncia penal bajo la sospecha de la existencia de una red delictiva, conformada por abogados, jueces, funcionarios y empleados que inflaban el valor de los terrenos que el Estado expropiaba para sacarle montos exorbitantes. El abogado fue procesado como el organizador de dicha asociación ilícita, en la que también está involucrada la exjueza Rosalba Marún, 6 exmiembros del Tribunal de Tasaciones, una experito oficial y un exempleado de Recursos Energéticos. También está procesado el ex Fiscal de Estado, Mario Díaz, por incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Todos fueron detenidos en marzo del año pasado y Graffigna fue trasladado a la Regional Sur de la Policía de San Juan (ver cronología). Sus abogados Rolando Lozano y Fernando Rahmé pidieron que quedara preso en su hogar, pero la jueza de la llamada megacausa de las expropiaciones, María Inés Rosselot, le negó el beneficio y lo mandó a la Enfermería del Penal. Tras esa resolución, los defensores tomaron 2 vías: apelaron el rechazo a la prisión domiciliaria y presentaron un habeas corpus, un recurso de trámite urgente. Este último se gestó porque señalaron que el traslado de la Regional a la cárcel representaba un agravamiento en las condiciones de detención, ya que según informes de médicos particulares y del Estado, no era el lugar adecuado para tratar las dolencias que aduce, como trastornos respiratorios, disfunciones cardiológicas, elevada presión arterial y un cuadro depresivo. En esa esencia, en este planteo solicitaban que regresara a la dependencia policial.
La acción de habeas corpus fue rechazada por 2 tribunales que estaban en turno en la feria judicial y la última instancia de revisión era la Corte de Justicia. Sin embargo, los abogados de Graffigna no recurrieron a esa última alternativa y ayer se venció el plazo para hacerlo.
Pese a lo que marcaban los informes médicos y a que el sector de la Enfermería estuvo bajo la lupa de la Justicia Federal por sus deficientes condiciones de higiene y habitabilidad, Graffigna sigue detenido en ese sector. Sucede que uno de los Tribunales que le negó el habeas corpus (la Sala I de la Cámara Penal) fue al lugar y constató las condiciones. En la resolución, el juez Maximiliano Blejman señaló que el servicio cuenta con un enfermero las 24 horas, la presencia de profesionales de la salud de guardia, la existencia de medicamentos adecuados y que en el Penal hay una ambulancia para el traslado a cualquier centro de salud u hospital en el caso de una emergencia. Además, resaltó que verificó una serie de trabajos y obras que se realizaron, los cuales dejaron al área también conocida como el Microhospital en condiciones de habitabilidad en cuanto a higiene, salubridad y seguridad. Pero además, el magistrado ordenó que el médico personal de Graffigna tuviera un “libre ingreso” al pabellón, en cualquier día y sin ningún tipo de demora. El voto de Blejman fue acompañado por Eduardo Agudo y Pascual Alferillo.
Frente a la resolución, Rahmé señaló en su momento que “iba a evaluar” si la recurría o no. Finalmente, el habeas corpus ya no será revisado por otra instancia. De todas formas, la jueza Rosselot, al negarle la prisión domiciliaria, no descartó la posibilidad de rever la decisión si luego de 2 meses, con nuevos estudios médicos, existe una situación de riesgo en la salud.
Ahora, a Graffigna sólo le queda que la Sala Penal analice la apelación por la negativa de la prisión domiciliaria.
