Las bolsas europeas registraron ayer fuertes pérdidas, con picos de hasta 7%, tras la decisión del primer ministro griego, Yorgos Papandréu, de convocar a un referendo para decidir la aplicación del nuevo plan de rescate financiero aprobado por la eurozona para el país mediterráneo.
La semana pasada, la Unión Europea aprobó un nuevo plan de asistencia a Grecia que incluye un préstamo de unos 130.000 millones de euros, y que al igual que el primer crédito, está condicionado a que el Gobierno heleno continúe con la implementación de medidas de ajuste con rebajas de salarios, pensiones y despidos de estatales. Pero el lunes pasado en una inesperada movida, el primer ministro griego Yorgos Papandréu propuso un referendo que provocó ayer una rebelión en el oficialismo griego y que causó el retroceso general de los mercados.
En este marco, Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, aseguró que si los griegos rechazan el rescate, el país podría quedar en bancarrota, y causaría desplomes bancarios en Europa y llevaría a la salida de Grecia de la zona del euro. Por esto los mercados estuvieron ayer dominados por un gran pesimismo, y tuvieron pérdidas de hasta un 7%. No obstante los analistas consideraron que la caída fue frenada en cierta forma por una declaración del presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, quienes afirmaron que la ayuda “es más necesaria que nunca”.
Así, la bolsa que más cayó fue la de Atenas, que bajó el 6,92% y los principales bancos cayeron más del 10%. La bolsa de Milán cayó 6,80%. En tanto el mercado de Madrid cayó un 4,19 y el de Londres un 2,21%.
Este nuevo desplome arrastró también a Wall Street, por lo que el Dow Jones perdió un 2,48%, y el Nasdaq un 2,89. En este marco el Merval cedió 4,93%, mientras que las bolsas asiáticas también bajaron: la que más lo hizo fue la de Hong Kong (-2,49%).
Las repercusiones no sólo afectaron a los mercados sino que también produjeron caos en el plano político. Por esto 6 miembros importantes y al menos 3 diputadas del partido socialista del primer ministro griego pidieron la renuncia de Papandréu y elecciones anticipadas, e incluso una de los legisladores renunció al partido. De esta forma la agrupación del primer ministro quedó con una mayoría de apenas dos bancas (152) sobre las 300 que tiene el Parlamento, 3 días antes de que los diputados voten la moción sobre la continuidad del gobierno propuesta por Papandréu.
En ese marco, el Gobierno griego relevó ayer la cúpula de las Fuerzas Armadas a propuesta del ministro de Defensa griego, Panos Beglitis. Fuentes del ministerio de Defensa desmintieron rumores que circulaban sobre un cambio de la cúpula militar por el presunto temor a un golpe de Estado tras el descontento que reina en el país por la crisis financiera. “Se trata de una lista de militares que han pasado su vida en las Fuerzas Armadas”, dijo la fuente, y reiteró que los cambios deberían de haberse hecho el pasado agosto.
