Tabaré Vázquez, del gobernante partido Frente Amplio (FA), Luis Lacalle Pou por el Partido Nacional (PN) y Pedro Bordaberry por el Partido Colorado (PC) serán los principales contendientes en las elecciones presidenciales uruguayas del próximo mes de octubre, según el resultado de las elecciones primarias celebradas ayer.

Los comicios, que se desarrollaron con total normalidad y sin incidentes de ningún tipo, quedaron marcados por el bajo nivel de participación y por la sorpresiva victoria de Lacalle Pou en las internas de su partido, en las que se impuso con holgura al precandidato Jorge Larrañaga.

No hizo falta esperar a que se presentaran los primeros resultados oficiales para que los distintos contendientes reconocieran sus respectivas victorias y derrotas al calor de las encuestas a pie de urna.

Vázquez, ex presidente uruguayo y el primer mandatario de izquierdas en la historia del país en el período 2005-2010, habría obtenido entre el 80 y el 83 por ciento de los votos y su rival la senadora Constanza Moreira entre el 14 y el 18 por ciento de los sufragios, un resultado esperado y que no dio lugar a sorpresas. Moreira reconoció su derrota apenas se difundieron estos datos y resaltó que este resultado era una victoria ‘para todos los frenteamplistas‘.

La sorpresa llegó cuando se anunció el resultado del Partido Nacional, la única interna en la que había una pugna cerrada y en la que Lacalle Pou logró dar la vuelta a los pronósticos. Las empresas encuestadoras otorgaron a Lacalle entre el 54 y el 57 por ciento de los votos y a Larrañaga entre el 43 y el 46 por ciento de los sufragios, una diferencia notable ya que apenas 48 horas antes las empresas de sondeos daban la ventaja a Larrañaga por dos puntos porcentuales. El propio Larrañaga, emocionado, reconoció la derrota y anunció de paso su retirada de la directiva del PN.

Igual de rápido fueron los precandidatos de PC en reconocer los resultados después de que las encuestadoras anunciaran que Pedro Bordaberry obtendría entre el 78 y el 74 por ciento de los votos y su rival José Amorín entre el 25 y el 22 por ciento.

La baja participación fue el otro protagonista de las elecciones y sorprendió a todos los agentes políticos por su pronunciado descenso, en torno del 10 por ciento respecto a las primarias de 2009. Si bien ya se estimaba que los números de concurrencia a las urnas serían los más bajos desde que se realiza este tipo de votación, y que rondaría el 40 por ciento del electorado, los datos manejados por las encuestadoras cifraban la participación entre el 25 y el 35. La tónica de la jornada fue precisamente ver mesas de votación vacías que recibían un elector de tanto en tanto y muy poca actividad en términos generales.

Esa baja participación desató el debate sobre la idoneidad de este sistema de primarias, vigente desde la reforma constitucional de 1997 y que se usó por vez primera en 1999, o la no obligatoriedad del voto. Varios analistas, además del presidente José Mujica, apuntaron a que lo previsible de los resultados dejó a muchos votantes en su casa y que en las elecciones generales los uruguayos irán a votar como siempre suelen.

Fuente: Efe