Los gremios que reclaman aumentos salariales de más del 30 por ciento alertaron ayer sobre posibles medidas de fuerza si no logran alcanzar esa suma, mientras que el Gobierno aspira a que ‘no se vaya de madre‘ el porcentaje de incrementos de haberes en las discusiones paritarias.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, recordó que este año ‘el índice de precios al consumidor nacional urbano no se ha escapado y se espera que se acomode entre el 15 y el 20 por ciento’. Por su parte, la Asociación Bancaria confirmó un paro de 24 horas para mediados de mayo en reclamo de un aumento salarial superior al 30 por ciento. El secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo, precisó que miércoles y jueves de esta semana van a comenzar ‘con asambleas con interrupción de tareas en las últimas horas‘ de la jornada laboral.

En declaraciones radiales, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Carlos de la Vega, alertó ayer que tanto el sector empresarial que conduce y el sindical se encuentran en ‘un gran incógnita‘ porque el Gobierno se niega a homologar un acuerdo de aumento salarial del 30 por ciento. ‘Si la decisión del Gobierno es no homologar los convenios que tengan más allá de 24 y 25 por ciento de aumento, pone al sector sindical en una situación muy difícil‘, indicó el represente de la CAC.

A su turno, el jefe de la Federación de Trabajadores del Complejo Aceitero, Daniel Yofra, advirtió ayer a radio Continental que si mañana no logran un acuerdo salarial con las empresas realizarán ‘una medida de fuerza‘ que puede afectar además la actividad de todos los puertos del país.

Los aceiteros, que piden una suba del 42 por ciento, se encuentran en conciliación obligatoria y el sindicato fue citado junto a la patronal a una reunión mañana a las 14 en el Ministerio de Trabajo. El sindicalista manifestó que las empresas ‘quieren dar un 25 por ciento sin nada argumentado‘.

Fernández, por otra parte, no descartó ayer un cambio en las ‘escalas‘ respecto del mínimo no imponible de Ganancias, aunque se manifestó ‘ideológicamente de acuerdo con ese impuesto que debería llamarse ’impuesto a los salarios altos’, donde todos colaboran para que mejore la situación del resto de los segmentos que cobran mucho menos‘. Consultado sobre si la Casa Rosada intenta ponerle límites a las subas salariales de este año, respondió: ‘todo tiene que tener una forma armónica de crecimiento. No podemos tener un porcentaje que se vaya de madre de lo que realmente se está pensando‘.

La Unión Obrera Metalúrgica, que reclama 8.500 pesos para un trabajador inicial y un 30 por ciento de incremento en la negociación paritaria, no logra llegar a acuerdos. Días anteriores, los docentes universitarios de Conadu Histórica resolvieron parar el 6 y 7 de mayo. Es porque rechazaron la oferta salarial del gobierno nacional, de 22 por ciento a pagar en dos etapas. El gremio pide 40 por ciento. DyN y Télam