Guillermo Balmaceda era el novio de Mayra Illanes, la chica que murió junto a su madre al caer sobre una sustancia sin tratar en una escombrera de Chimbas, en diciembre pasado. Los jóvenes estaban a punto de casarse y de hecho, Mayra había ido a la escombrera a buscar piedritas para hacer souvenires. Guillermo ayer habló por primera vez con un medio desde la tragedia.
"Todos estos meses han sido muy duros, tristes. Yo sigo mal, muy mal. No lo puedo superar. Tengo el traje de casamiento guardado y la hermana de Mayra guarda el vestido de novia. Teníamos todo listo para casarnos’, dijo el muchacho, de 22 años y quien trabaja como albañil.
Hacía cinco años que se habían puesto de novios y fue en noviembre pasado que decidieron casarse. "Ella quería casarse y hacía un tiempo que venía con la idea. Un día de noviembre decidimos dar ese paso y pusimos el 25 de diciembre como fecha. Nos salió así, rápido y por eso íbamos a hacer una fiesta sencilla. Queríamos tener nuestra familia y ella soñaba con tener tres hijas, aunque yo le decía que quería aunque sea tener un varoncito‘, contó.
Guillermo, en tanto, confesó que no puede dejar de pensar en Mayra todo el día. "Cuando estoy en el trabajo a veces se me hace muy difícil. Ahora, cuando salgo, me vuelvo a mi casa y trato de dormir, para poder descansar la mente más que nada. Pero voy cada domingo a verla en su tumba. Ni un domingo dejé de ir al cementerio. Me siento ahí y le cuento cosas‘, afirmó.
Parte de sus proyectos como familia también era tener la casita propia, por eso Guillermo empezó a levantarla con sus propias manos. "Un familiar nos dio un pedazo del terreno de su casa y ya había levantado las paredes. Pero no volví a la obra, no puedo seguir. Todo me hace acordar a Mayra. Yo siento que ella era la persona que me complementaba‘, señaló Guillermo, quien vive en Santa Lucía.
