San Juan, 3 de agosto.- Que recogió un pasajero en Mendoza y Mitre. Que en calle Meglioli y calle 5 lo quiso robar y lo atacó. Que no se trató de un ataque con tintes pasionales (es separado). Que se trató de un robo "al voleo". En resumidas cuentas, es lo que realtó hoy por primera vez Florencio Leiva, el remisero que fue atacado en la noche del 28 de julio dejándolo malherido, con dos puntazos que perforaron órganos vitales.
Este mediodía habló por primera vez y lo hizo en Radio Sarmiento, a escasas horas de recibir el alta. "Era un hombre solo, no lo conozco, no lo he visto nunca, un pasaje al azar. Lo llevo, él enviaba mensajes, en San Miguel cerca de Meglioli me pide que me pare y siento en el cuello un alambre, me estaba ahorcando", dijo
Y agregó, "me decía ‘dame la plata, dame la plata’, en un momento me doy vuelta para la derecha y me pega un puntazo, y me perfora el costado del pecho que es el que me toca el pulmón. Se para una mujer atrás y eso lo asusta".
Una de las versiones que echó a rodar la policía fue la de un ataque con tintes pasionales, algo que Leiva descartó de plano: "Con mi expareja tengo una relación estable, ella trabaja, ella con su vida y yo con la mía". La duda de los pesquisas, que allanaban el camino del ataque pasional, fue porque no le robaron nada, alo que respondió que "tuve la oportunidad que se parara ese auto atrás, que era una señora con una nena, y al ver el auto atinó a dispararse, no me dio tiempo a darle la plata, salió corriendo".
