Por primera vez desde que renunció a la Vicepresidencia del PRO local por los conflictos internos, Hugo Ramírez hizo declaraciones a la prensa. Escueto, pero contundente, aseguró que no volverá durante este mandato aun cuando se lo pudieran pedir desde la cúpula nacional en la charla que tienen pendiente para discutir el tema. Con el portazo, el dirigente blanqueó las fuertes diferencias que viene arrastrando con el presidente del partido en San Juan, Eduardo Cáceres, a quien acusa de ningunearlo y tratar de marginarlo.
‘Para mí es un tema agotado, yo decidí irme, no voy a volver‘, aseguró Ramírez cuando este diario le preguntó si hay alguna chance de revisar su decisión de dejar el cargo de segunda autoridad. El dirigente fue convocado por la conducción nacional apenas trascendió su dimisión, pero advirtió que su resolución no depende de lo que pueda pasar en ese encuentro: ‘La renuncia es indeclinable, si renuncié es para no continuar, seguro van a entender cuál es la situación‘.
El quiebre se oficializó el 30 de diciembre, cuando Ramírez presentó una nota en el PRO diciendo que no seguía como vicepresidente. Y si bien él se llamó a silencio, en su entorno le contaron a este diario que todo se debe a que está harto de que Cáceres lo ningunee y lo excluya de las movidas partidarias. A modo de ejemplo, dijeron que no es convocado a las reuniones donde se está definiendo cuál será el armado y la estrategia de campaña para las elecciones de este año, que no lo dejaron subir al escenario en la última visita que hizo Macri a San Juan y que cuando vino Gabriela Michetti para lanzar la Fundación Pensar, la usina de ideas para el plan de Gobierno 2015, ni siquiera lo invitaron.
En una breve comunicación telefónica, Ramírez no quiso decir ni una palabra más. Sólo agregó que antes de hablar de los motivos de su alejamiento, se sentará con el titular del PRO en el país, Humberto Schiavone, y con el propio Macri, de quien es amigo personal (ver Recuadro).
Ramírez es el único diputado provincial que tiene el PRO en San Juan, fue uno de los fundadores del partido en estas tierras y, más allá de la pelea que mantiene con Cáceres, piensa seguir militando. Sus más íntimos afirman que para este año tiene aspiraciones de ser candidato a diputado nacional.
Cáceres es el presidente de la fuerza, se debate entre jugar este año por la Gobernación o la Intendencia de Capital y desde que ganó una banca de diputado nacional (el único escaño que la oposición sanjuanina tiene en la Cámara Baja), ha sabido quedarse con el liderazgo local. En su momento, poco habló de la polémica que se desató con su excoequiper en la cúpula partidaria: se declaró sorprendido por la renuncia y negó que hayan tenido algún conflicto.
La relación entre los dos nunca fue buena y en el último año empeoró. Incluso, en 2013 tuvieron que compartir fórmula a la fuerza para competir por la conducción. Desde Capital Federal bajaron línea para que fueran juntos, con la intención de evitar más divisiones internas.
El enfrentamiento divide aguas en Capital Federal, reconocen internamente. Ramírez cuenta con el espaldarazo de Schiavone, mientras que el jefe de la campaña electoral nacional y funcionario de Macri, Emilio Monzó, es uno de los que alienta su salida de escena.
