Un total de 60 cadáveres fueron hallados en un crematorio abandonado en el sureño balneario mexicano de Acapulco, ubicado en el estado de Guerrero, donde en septiembre pasado desaparecieron 43 estudiantes, informaron ayer fuentes de la fiscalía estatal.
Varios de los cuerpos encontrados estaban en estado de descomposición, cubiertos con cal y envueltos en sábanas. Algunos podrían tener hasta un año de fallecidos, dijo la fiscalía general del estado de Guerrero, donde se ubica Acapulco.
‘Hablamos de una clara violación a las leyes de sanidad en el estado de Guerrero‘, dijo el fiscal estatal, Miguel Godínez.
Una llamada telefónica anónima a las autoridades fue la que alertó que de la empresa ‘Cremaciones del Pacífico‘ emanaban olores fétidos.
‘Entre los cuerpos encontrados hay cadáveres de mujeres, hombres y niños que están perfectamente embalsamados sin poder determinar su edad, los cuales están preparados para su cremación‘, dijo la fiscalía en un comunicado.
La autoridad también dijo que los responsables de las funerarias de Acapulco presentarán los expedientes de las personas que enviaron al crematorio desde 2013 a la fecha. Esta información será cotejada con datos personales y de ADN que proporcionen familiares de quienes habrían sido cremados allí, aunque la presunción de la autoridad es que les entregaban otra clase de cenizas. Los responsables de las funerarias dijeron que el crematorio se encuentra cerrado desde hace un año por quiebra o fraude.
La fiscalía estatal anticipó que podría tratarse de un caso de negligencia de los operadores y no de un nuevo hecho de violencia de la delincuencia organizada.
El crematorio está ubicado en una zona poblada del puerto de Acapulco (pacífico mexicano), que se encuentra a 200 kilómetros de Iguala, donde en septiembre desaparecieron 43 estudiantes normalistas que presuntamente fueron secuestrados por policías corruptos y luego asesinados por miembros de una banda del narcotráfico.
Los cuerpos fueron encontrados la noche del jueves en el crematorio ubicado en la carretera Cayaco-Puerto Marqués, cerca de la zona residencial Diamante, tras una llamada de los vecinos, quienes detectaron el olor fétido producido por los cadáveres. Fuentes: Reuters y Efe
