España, 11 de mayo.- La hegemonía de Mercedes es incontestable. En apenas cuatro Grandes Premios parece haber encaminado su título en el Campeonato de Constructores, aunque todavía falte una eternidad para el final de la temporada la diferencia respecto a Red Bull (154 a 57 puntos) se imagina irreversible salvo una catástrofe en la escudería alemana.
En el circuito de Barcelona, Mercedes brindó otra función de su abismal superioridad gracias a un auto un segundo más veloz que el resto. Lewis Hamilton (75 unidades) fue nuevamente inalcanzable y conquistó la pole position, su tercera en el campeonato. Nico Rosberg, líder del campeonato con 79 puntos, frenó el cronómetro en apenas 168 centésimas más que su compañero y largará desde la segunda posición.
La alternancia es monopólica: Mercedes se adueñó de todas las poles y los Grandes Premios de la temporada. Incluso, Rosberg y Hamilton hicieron siempre el 1-2 salvo en Australia, donde un problema técnico marginó al piloto inglés.
Daniel Ricciardo, con su Red Bull, completa el podio. Su coetáneo Sebastian Vettel, tetracampeón del mundo y quinto en el actual torneo, tuvo otra tarde negra con inconvenientes en su chásis que lo marginaron en la tercera qualy y largará décimo. En tanto, el español Fernando Alonso saldrá desde la séptima posición con su Ferrari.
