"Ojalá hubiera estado en el lugar de ellos para que no sufran. Y no dejo de pensar en mi esposa y mis hijos, pero hay que ser fuerte para salir de esto". Así se desahogaba, Osvaldo Fernández, el marido de Vanesa Oyola y padre del pequeño Joel, de 2 años, que anoche seguían en estado crítico a raíz de las graves quemaduras sufridas el lunes en su casa en Barrio Natania XV, Rivadavia. Ese día, el hijo más pequeño sufrió heridas leves.
La chica, de 27 años, tiene quemaduras en un 60 por ciento del cuerpo. Y el nene, en un 80 por ciento y también con heridas graves. Fuentes médicas indicaron que el niño continuaba en estado muy delicado, pero estable, en el Hospital de Niños. Su mamá igual, en el Hospital Rawson. Ambos están sedados y con respirador.
"La última vez que vi a mi mujer me despedí con un beso y le dije: «cuidate, nos vemos». Después pasó lo del incendio, y cuando volví a verla ya estaba internada. No sé cómo sucedió. Sólo ruego que ella y Joel (su hijo mayor) salgan adelante. Lo único que quiero es que estemos juntos de nuevo, que sigamos siendo esa familia que soñamos", largó llorando Osvaldo, que va y viene del Hospital Rawson al Hospital de Niños.
